denuncia
La otra 'Charo' del lío con Vito Quiles es la coordinadora de la cátedra de Begoña Gómez
La mujer del pelo blanco que acompaña a la esposa de Pedro Sánchez, además de la otra del mataleón, es Blanca de Juan de Castro, que tuvo un papel importante en la famosa cátedra de la Complutense que ha acabado con la esposa del presidente procesada
Blanca de Juan de Castro, compañera de cátedra de Begoña Gómez
El episodio protagonizado por Vito Quiles cuando ha ido a preguntarle a Begoña Gómez y han salido dos amigas, alias Charos, a pegarle, ha sumado un nuevo capítulo, y no precisamente menor. Lo que empezó como un altercado en plena calle con dos mujeres vinculadas al entorno de la mujer de Pedro Sánchez ha derivado en un foco de atención sobre otra de ellas, tras saberse que la Charo del mataleón es Lourdes Solís Toledo: la conocida ya como “la otra Charo” que es Blanca de Juan de Castro.
Según ha trascendido, la segunda Charo que aparece en las imágenes con Vito Quiles de pelo blanco y gafas sería Blanca de Juan de Castro, fue coordinadora de la cátedra de Transformación Social Competitiva que dirigía Begoña Gómez en la Universidad Complutense, que además cobró más de 21.000 euros entre 2021 y 2022 y no tenía un despacho específico asignado para realizar su labor. Su papel en el incidente, tratando de frenar a Vito Quiles cuando intentaba formular preguntas, ha sido ampliamente difundido en redes sociales.
Pero más allá del momento puntual de la bronca con Vito Quiles, lo relevante es el contexto. Blanca de Juan de Castro, la segunda Charo, estaría vinculada a una de las cuestiones que han puesto el foco sobre el entorno académico de Begoña Gómez: el registro de un software desarrollado en la Universidad Complutense. Un asunto que forma parte de la investigación del juez Juan Carlos Peinado que ha llevado a la mujer de Pedro Sánchez a estar procesada por varios delitos.
Blanca de Juan de Castro, la otra Charo del incidente con Vito Quiles, se puso en contacto con tres empresas para que trabajasen en el software de Begoña Gómez. El primer correo fue dirigido a un directivo de Minsait, filial de Indra, el segundo a una empresa de Aravaca, Madrid, la cual se dedica al desarrollo de aplicaciones. El tercer correo electrónico fue remitido a un socio responsable de consultoría de Deloitte.