Crisis del hantavirus
Clavijo critica que pasajeros del MV Hondius desembarcaran sin test PCR en Tenerife
Clavijo denuncia que el Gobierno central rechazó las condiciones sanitarias planteadas por Canarias y alerta de que al menos dos infectados con hantavirus abandonaron el crucero rumbo a sus países.

Evacuados del crucero con hantavirus sin los guantes
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, expresó su preocupación tras confirmar que varios pasajeros del crucero MV Hondius desembarcaron en Tenerife sin haberse sometido a pruebas PCR, a pesar de que esta era la principal condición impuesta por el Ejecutivo autonómico para autorizar el fondeo. Al menos dos viajeros infectados con hantavirus bajaron del buque y se trasladaron a sus países de origen, confirmando los temores del Gobierno canario sobre los riesgos sanitarios de la operación.
Durante una entrevista en Antena 3 recogida por Servimedia, Clavijo manifestó que "hoy van a seguir bajando pasajeros sin que se les haya hecho el test, cosa que nos preocupa". El mandatario autonómico reveló que ayer "se bajaron pasajeros infectados con el virus, al menos dos que sepamos", refiriéndose a un ciudadano francés que dio positivo y se encuentra hospitalizado en su país, así como a un pasajero estadounidense que también resultó contagiado.
El presidente canario detalló que la primera condición para permitir el fondeo del crucero en aguas canarias fue realizar test PCR a todos los pasajeros antes del desembarco. Sin embargo, esta petición fue denegada por el Gobierno central, lo que ha derivado en la situación actual. Clavijo explicó que, aunque los viajeros se declaraban asintomáticos, "dos días antes de que se presenten los síntomas, el virus es contagioso, y en algunos casos hasta cinco", lo que justificaba la necesidad de realizar las pruebas diagnósticas antes de permitir el desembarco para proteger tanto al personal del operativo como a la población canaria.
Las tres condiciones rechazadas por el Gobierno central
El Ejecutivo canario planteó tres requisitos fundamentales al Gobierno de España antes de autorizar que el MV Hondius atracara en el puerto de Tenerife. La primera, como ya se ha mencionado, era la realización de pruebas PCR a todos los pasajeros a bordo antes de pisar tierra canaria, medida que consideraban esencial para evitar la propagación del hantavirus en las islas.
La segunda petición consistía en minimizar el tiempo de fondeo del buque en aguas canarias, reduciendo así los riesgos tanto dentro del crucero para la sanidad canaria como fuera del mismo para la población local. Según explicó Clavijo, cuanto menos tiempo permaneciera el barco en puerto, menores serían las probabilidades de que se produjera algún incidente sanitario.
La tercera condición exigía que el Gobierno de España o el Gobierno de los Países Bajos facilitaran la capacidad aérea necesaria para evacuar rápidamente a los pasajeros, limitando al máximo la estancia del buque en la dársena. Esta medida buscaba agilizar el operativo de desembarco y repatriación de los viajeros, evitando una presencia prolongada que pudiera incrementar los riesgos sanitarios.
Ante el rechazo de las tres propuestas por parte del Ejecutivo central, Clavijo decidió que fuera el Gobierno de España quien asumiera la autorización del fondeo y la responsabilidad de la operación, mientras que el Gobierno de Canarias colaboraría en todo lo necesario, especialmente proporcionando el operativo sanitario requerido. "Desgraciadamente, estamos viendo ahora que se bajaron pasajeros infectados con el virus, al menos dos, que ya sepamos", lamentó el presidente autonómico.
La polémica con la ministra de Sanidad sobre las ratas nadadoras
Durante la gestión de la crisis, surgió un enfrentamiento público entre Clavijo y la ministra de Sanidad, Mónica García, a raíz de un mensaje privado que el presidente canario le envió. En dicha conversación, Clavijo compartió un pantallazo de su móvil explicando que las ratas sabían nadar, afirmación que posteriormente científicos desmentirían y que derivó en un intento de ridiculización por parte de algunos sectores.
"Han intentado ridiculizarlo", señaló Clavijo, quien explicó que en una conversación privada con la ministra ella negaba que las ratas y los roedores pudieran nadar, por lo que él le remitió una captura de pantalla como referencia. Sin embargo, García hizo pública esta conversación privada, algo que Clavijo criticó al afirmar que no es su estilo hacer públicas conversaciones confidenciales, "además con pantallazos fuera de contexto no es entendible".
El presidente canario consideró que se intentó desviar la atención del problema principal, que era el desembarco de pasajeros sin realizar las pruebas PCR, principal riesgo que el Gobierno autonómico identificaba desde el inicio. "Esos dos pasajeros que han dado positivo bajaron ayer en Canarias, siendo portadores del hantavirus y se han trasladado a sus países de origen. Es lo que nosotros queríamos evitar", recalcó Clavijo.
A pesar de las diferencias evidentes en la gestión del operativo, Clavijo defendió su postura institucional y rechazó entrar en confrontación directa con la ministra de Sanidad. "Sin polémica, o sea, aquí no ha habido polémica, estamos en democracia, cada uno tiene su forma de hacer las cosas, con estilos o no", afirmó el presidente autonómico, quien añadió que "creo que la ministra ha querido chocar continuamente conmigo y yo no voy a chocar con ella, más allá de que tenga diferencias en cómo se hace el operativo".
Qué es el MV Hondius y por qué viajaba a Canarias
El MV Hondius es un crucero de expedición operado por la compañía holandesa Oceanwide Expeditions, diseñado principalmente para travesías por regiones polares y rutas de exploración. El buque, construido en 2019, cuenta con capacidad para albergar aproximadamente 170 pasajeros y 70 tripulantes, y está equipado con tecnología de última generación para navegación en condiciones extremas.
El crucero se dirigía a Tenerife tras detectarse un brote de hantavirus a bordo, enfermedad vírica transmitida principalmente por roedores que puede causar síntomas graves en humanos, incluyendo fiebre hemorrágica y síndrome pulmonar. La detección del virus obligó a buscar un puerto seguro donde realizar el desembarco de los pasajeros y llevar a cabo los protocolos sanitarios necesarios.
Las autoridades sanitarias españolas y canarias debieron coordinar un operativo complejo de desembarco y repatriación de los viajeros, procedentes de diversos países, mientras se gestionaban las medidas de prevención para evitar la propagación del virus en territorio insular. La situación generó tensiones entre el Gobierno central y el autonómico sobre la mejor forma de gestionar el riesgo sanitario.
Postura institucional y colaboración en el operativo
A pesar de las discrepancias manifiestas con el Ejecutivo central, Fernando Clavijo subrayó su compromiso con la lealtad institucional y la colaboración efectiva durante el desarrollo del operativo. "Sé perfectamente el lugar que tengo que ocupar cuando el operativo está en marcha y en este momento es de lealtad con el Gobierno de España y con los canarios para que el operativo sea un éxito", concluyó el presidente autonómico.
Esta declaración evidencia la voluntad del Gobierno canario de mantener la coordinación con las autoridades estatales, pese a considerar que no se adoptaron las medidas de prevención que consideraban imprescindibles. La prioridad, según manifestó Clavijo, es garantizar la seguridad sanitaria de la población canaria y el éxito del operativo de desembarco y repatriación de los pasajeros del MV Hondius.
Las autoridades sanitarias canarias continúan monitorizando la situación para detectar posibles contagios derivados del contacto con los pasajeros infectados que desembarcaron sin someterse a las pruebas PCR. El seguimiento incluye tanto al personal que participó en el operativo de desembarco como a cualquier otra persona que pudiera haber estado en contacto con los viajeros del crucero durante su estancia en territorio insular.
Implicaciones del hantavirus en salud pública
El hantavirus representa una amenaza seria para la salud pública cuando no se gestionan adecuadamente los protocolos de prevención y detección. Esta familia de virus se transmite principalmente a través de la inhalación de partículas contaminadas con excrementos, orina o saliva de roedores infectados, aunque también puede producirse contagio por contacto directo con estos animales o sus fluidos corporales.
Los síntomas del hantavirus pueden variar desde manifestaciones leves similares a la gripe hasta complicaciones graves como el síndrome pulmonar por hantavirus o la fiebre hemorrágica con síndrome renal. El período de incubación oscila entre una y cinco semanas, aunque la mayoría de casos desarrollan síntomas entre la segunda y tercera semana tras la exposición al virus.
La preocupación de las autoridades canarias se fundamentaba precisamente en el potencial contagioso de los portadores asintomáticos durante los días previos a la manifestación de los síntomas, período en el cual pueden transmitir el virus sin ser conscientes de su condición de infectados. Esta circunstancia justificaba, según el criterio del Gobierno autonómico, la necesidad imperiosa de realizar test PCR antes de permitir el desembarco de los pasajeros.
Las medidas de prevención ante el hantavirus incluyen evitar el contacto con roedores y sus excrementos, mantener estrictas normas de higiene en espacios cerrados, ventilar adecuadamente las áreas potencialmente contaminadas y utilizar equipos de protección individual cuando sea necesario manipular materiales que pudieran estar infectados. En el caso del MV Hondius, el control del foco de infección en el interior del buque resultaba fundamental para evitar la propagación del virus una vez iniciado el proceso de desembarco en Tenerife.