ELECCIONES GENERALES
Tras el ridículo de Montero y Alegría, espera el de López, Morant y Torres: 'paracaidistas' de Sánchez
Los tres ministros a tiempo parcial y candidatos a jornada completa que aún permanecen en el seno de la facción socialista del Ejecutivo -López, Morant y Torres- apuntan a claros perdedores, según las casas demoscópicas. La conclusión es que a Pedro Sánchez no parecen inquietarle demasiado los resultados autonómicos de este PSOE. Su verdadera preocupación pasaría por controlar las federaciones territoriales cuando tenga que abandonar el Palacio de la Moncloa.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, aplaude junto al secretario general del PSOE-M, Óscar López.
Cuatro de cuatro. En apenas cinco meses y en una extensión total de nuestro país que aglutina en torno al 30% de la población española. Pedro Sánchez continúa con su particular tendencia descendente. Aunque, siendo precisos, el término sangría sería el más apropiado. Hay un dato revelador que certifica la influencia negativa del actual líder del PSOE. Si elegimos un territorio -que no es cualquiera- como Andalucía, podemos comprobar cómo desde que Sánchez alcanzó la secretaría general del PSOE, su formación ha perdido uno de cada dos votantes en el conjunto de las ocho provincias andaluzas.
Los socialistas llegaron a obtener allí 66 diputados en unos comicios regionales. Ahora han descendido hasta el subsuelo de los 28 escaños en la parlamento andaluz. Poco más que añadir, si no fuera porque echando la vista atrás se constata que el presidente del Gobierno continúa con su racha electoral, llevando al PSOE al colapso tras el batacazo que se han dado los suyos en este carrusel de los últimos meses.
Pedro Sánchez, el gran perdedor
Además de Andalucía, Extremadura, Aragón, Castilla y León, el líder socialista ha salido mal parado hasta en nueve citas con las urnas desde 2021 -más de 20 si se hace el cómputo general, desde su irrupción en el liderazgo del PSOE-. A los recientes fracasos, hay que añadir también la derrota en las últimas en las Elecciones Generales. En las Europeas. En Madrid, en Galicia o en Valencia. En todas, ganó el Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo.
Sería preciso detenerse aquí, porque Pedro Sánchez es el primer inquilino del Palacio de la Moncloa que gobierna habiendo perdido. También es el presidente con menos escaños propios de toda la democracia. El más dependiente de sus socios: separatistas y, algunos incluso, cercanos a la banda terrorista ETA. Tiene el privilegio de ser el único que no puede aprobar Presupuestos en toda una legislatura. Y el que más varapalos se lleva, semana tras semana, en el Congreso de los Diputados.
Mención aparte merecen los quebraderos de cabeza que le llegan al jefe del Ejecutivo de los juzgados y que tienen el nombre propio de José Luis Ábalos, Santos Cerdán, Koldo García... Pero también el de su hermano, David Sánchez, o ¿cómo no? el de Begoña Gómez. Su entorno más cercano se encuentra totalmente acorralado. Todo esto, unido a su estrategia de apelar al miedo a la derecha ha reforzado, precisamente, los últimos resultados del Partido Popular y de Vox.
Los 'paracaidistas' de Pedro Sánchez
"Soldado especialmente adiestrado que desciende con paracaídas". Es la definición que recoge la RAE sobre el término paracaidista. Una explicación de lo más apropiada si se quiere poner nombre a lo que ha hecho el jefe del Ejecutivo con algunos de sus -peones- ministros, especialmente con su ex vicepresidenta.
Antes de entrar en detalles, resulta conveniente analizar los resultados obtenidos por los compañeros de María Jesús Montero que acaban de someterse al escrutinio de las urnas. El soriano Carlos Martínez ha sido el último perdedor del PSOE, aunque su supuesta distancia de Pedro Sánchez le ha permitido maquillar su derrota ante el Partido Popular en Castilla y León.
No obstante, el primer gran varapalo de esos líderes próximos al ‘sanchismo’ lo protagoniza el ya dimitido Miguel Ángel Gallardo, quien ha llevado a los socialistas extremeños a su peor resultado histórico, mientras comparte imputación con David Sánchez, hermano del presidente. Un dato no menor. Es más, a partir del 28 de mayo Gallardo se sienta en el banquillo de los acusados junto al "hermanísimo".
Pilar Alegría no ha sido menos. Solo 18 diputados también para ella en Aragón. El dato más pobre hasta la fecha. Siguiendo los pasos de Salvador Illa en Cataluña, la exportavoz del Gobierno es otro de los miembros que deja el Ejecutivo rumbo a las autonómicas. Ellos son, precisamente, los conocidos ‘paracaidistas’ de Sánchez.
López, Morant y Torres temen seguir el mismo desenlace
Óscar López, en la Comunidad de Madrid; Diana Morant, en la Comunidad Valenciana; y Ángel Víctor Torres, en Canarias serán los siguientes en encabezar las listas regionales bajo siglas socialistas. Las casas demoscópicas ya vaticinan un triple fracaso. De hecho, no son nada buenas las noticias que le llegan a Óscar López de las principales empresas especializadas en sondeos. El titular de la cartera de Transformación Digital volvería a perder otras elecciones, en este caso aspirando a la Comunidad de Madrid.
Diana Morant, la responsable de Ciencia, Innovación y Universidades tampoco consigue, por ahora, los números para alcanzar la presidencia de la Generalitat Valenciana, puesto que el bloque PP-Vox sumaría mayoría absoluta.
Del mismo modo, Ángel Víctor Torres tendrá que mejorar los pronósticos cuando encabece la lista de los socialistas canarios. Aunque, sin duda alguna, el mayor exponente de este particular grupo de ministros a tiempo parcial y candidatos a jornada completa lo representa la ex vicepresidenta del Gobierno. María Jesús Montero ha sido percibida por los electores andaluces como la prolongación de Pedro Sánchez.
¿La lectura de esta maniobra tan desastrosa para los intereses del Partido Socialista? Que a Pedro Sánchez no parecen inquietarle demasiado los resultados autonómicos de este PSOE, aunque destruya los cimientos de la formación. Su verdadera preocupación pasaría por controlar las federaciones territoriales, para que sea realmente complicado desbancarle de la Secretaría General del PSOE, en un futuro en el que su residencia podría estar muy alejada del Palacio de la Moncloa.
Ya hay quien apunta a que Sánchez no sólo piensa en 2027. Esos comicios los podría perder si hoy se celebraran elecciones generales y verse obligado a abandonar la residencia presidencial. Sin embargo, sus deseos a medio plazo pasarían por ser el candidato socialista en el ciclo de 2031. ¿Aguantará con la que se avecina en los tribunales?