Así hacía dinero turbio Zapatero: 30.000 euros en charlas de media hora y medio millón por una web para sus hijas
La investigación sospecha que estos pagos al expresidente y su entorno encubrían operaciones opacas vinculadas a empresas fantasma y el blanqueo de dinero

El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero
El cerco judicial y policial alrededor del entorno de José Luis Rodríguez Zapatero sigue dejando episodios difíciles de explicar. Los investigadores han puesto ahora el foco sobre dos operaciones que, juntas, dibujan un escenario cada vez más comprometedor: el cobro de 30.000 euros por una charla de apenas media hora en Baleares y los pagos de más de medio millón de euros a las hijas del expresidente por una página web que, según las pesquisas, ni siquiera existía físicamente.
La primera operación llamó la atención de los investigadores por la desproporción entre el servicio prestado y la cuantía abonada. Según la documentación incorporada a la causa, Zapatero percibió 30.000 euros por intervenir durante aproximadamente treinta minutos en un acto celebrado en Baleares. Una cifra completamente fuera de mercado incluso para conferenciantes de primer nivel y que los investigadores consideran especialmente llamativa en el contexto de las relaciones empresariales que rodean al exlíder socialista.
Pero el asunto más delicado aparece al analizar la actividad mercantil vinculada a sus hijas. La Policía descubrió durante el registro de una de las empresas investigadas que desde esa sociedad se habían abonado más de 500.000 euros relacionados con el desarrollo de una página web atribuida al entorno familiar de Zapatero. El problema es que, según los agentes, aquella web era poco menos que un cascarón vacío. Fuentes de la investigación sostienen que se trataba de una plataforma construida con simples plantillas prediseñadas, sin desarrollo tecnológico relevante y que, además, ni siquiera tenía una existencia operativa real verificable.
Los investigadores sospechan que el supuesto proyecto digital pudo utilizarse como cobertura para justificar movimientos económicos difíciles de encajar comercialmente. La cuantía abonada, más de medio millón de euros, resulta especialmente llamativa frente a un producto que, según los informes policiales, carecía de complejidad técnica y de actividad real. La investigación también pone bajo la lupa a los propietarios de la empresa que realizó los pagos. Según las pesquisas, los administradores de esa mercantil obtuvieron la nacionalidad española el pasado mes de febrero gracias precisamente a su condición de gestores societarios en España.
Ese detalle ha disparado todavía más las sospechas de los investigadores, que analizan si determinadas estructuras empresariales pudieron utilizarse tanto para canalizar pagos como para facilitar operaciones de regularización y obtención de beneficios administrativos. El caso amenaza con abrir una nueva vía de desgaste político y judicial para el entorno de Zapatero, ya señalado en distintas piezas por sus relaciones empresariales y sus contactos internacionales. Porque la cuestión ya no es únicamente cuánto dinero se movió, sino para qué servicios reales se pagó y cuál era la verdadera finalidad de sociedades que, según sospecha la investigación, apenas tenían actividad tangible.