La fundación de Isak Andic divide el relato sobre su muerte y la herencia
Mientras la defensa del entorno del empresario intenta desmontar la hipótesis de un conflicto por la herencia, distintas fuentes apuntan a un proyecto solidario de 50 millones de euros que habría sido, según versiones contrapuestas, motivo de tensión… o de consenso absoluto.

El presidente y fundador de Mango, Isak Andic, fallecido el 14 de diciembre de 2024.
La disputa judicial y mediática en torno a la muerte de Isak Andic continúa ampliando sus ramificaciones. En el foco se encuentra su hijo, Jonathan Andic, que intenta desvincularse de las sospechas mientras su entorno legal refuerza la estrategia de defensa con informes técnicos, peritajes especializados e incluso recursos tecnológicos avanzados para reconstruir los hechos.
En paralelo, el caso ha derivado en una intensa batalla por el relato público, en la que la imagen del hijo del empresario ha tenido un fuerte impacto mediático tras su detención inicial por parte de los Mossos d'Esquadra, su posterior declaración judicial y su puesta en libertad tras el pago de una fianza.
Uno de los elementos que más atención ha generado en la investigación es el papel de la futura fundación filantrópica impulsada por el empresario. Según la versión inicial recogida en la causa, este proyecto habría podido generar fricciones familiares en torno al destino de parte del patrimonio.
Sin embargo, nuevas informaciones apuntan en dirección contraria. Distintas fuentes próximas a la familia sostienen que la iniciativa no solo no habría sido motivo de conflicto, sino que habría contado con el respaldo unánime de los herederos.
La fundación, en fase de constitución, estaría dotada inicialmente con unos 50 millones de euros y su desarrollo jurídico estaría siendo elaborado por el despacho Roca Junyent.
Según estas versiones, Jonathan Andic habría apoyado desde el principio la voluntad de su padre de crear una gran entidad solidaria, orientada a proyectos sociales y sanitarios. En este contexto, el proyecto no se interpretaría como un punto de fricción, sino como un elemento de continuidad del legado familiar.
El patrimonio del fundador de Mango, estimado en más de 4.000 millones de euros según distintas fuentes financieras, situaría esta aportación inicial como una parte relativamente pequeña dentro del conjunto de la herencia.
Quienes conocieron de cerca a Isak Andic destacan su forma discreta de ejercer la filantropía, evitando siempre la exposición pública de sus acciones solidarias. Esa filosofía, según su entorno, también habría sido compartida por sus hijos.
Entre las iniciativas en las que participó destaca su colaboración con la doctora Elena Barraquer, especialmente en proyectos destinados a financiar operaciones oftalmológicas para personas en situación de vulnerabilidad en África y otros países.
También su apoyo a iniciativas como la tienda solidaria vinculada a la calle Calaf de Barcelona reforzaría esa trayectoria de discreción y compromiso social.