Luis Lorenzo, contra las cuerdas: las cuidadoras relatan que tía Isabel estaba “llena de llagas”
El juicio contra el actor y su exmujer, Arancha Palomino, ha arrancado con testimonios especialmente duros sobre el estado en el que se encontraba Isabel Suárez antes de fallecer. Trabajadoras de la empresa encargada de sus cuidados han descrito una situación de abandono y graves carencias que refuerzan la acusación de trato vejatorio, mientras la defensa denuncia una “condena social” y mantiene la inocencia de ambos.

El actor, Luis Lorenzo, a su llegad al juicio por presunto maltrato y estafa a una familiar anciana, en la Audiencia Provincial de Madrid, a 1 de junio de 2026, en Madrid (España).
El juicio contra Luis Lorenzo y su exmujer, Arancha Palomino, por el presunto trato vejatorio dispensado a Isabel Suárez ha comenzado con declaraciones que dibujan un escenario especialmente preocupante sobre las condiciones en las que vivía la anciana durante sus últimos meses de vida.
Un técnico de control de la empresa de cuidados contratada para atender a la mujer aseguró ante el tribunal que la vivienda carecía de elementos básicos para su atención diaria. Según su testimonio, Isabel Suárez estaba “llena de llagas” y no disponía de pañales, cremas, medicamentos ni siquiera pasta de dientes para la limpieza de su dentadura.
“La señora no paraba de quejarse”, relató el trabajador, quien sostuvo además que los responsables de coordinar la asistencia estaban desesperados ante la falta de colaboración de la familia. “Había una señora que no tenía lo básico para ser atendida. Era una casa conflictiva; había para todo menos para cuidar a la señora”, afirmó.
A estas declaraciones se sumó el testimonio de una de las cuidadoras, que explicó que la anciana le comentó en una ocasión que debía utilizar el baño comunitario de la urbanización, situado en el garaje, porque presuntamente no se le permitía usar el de la vivienda. La trabajadora también señaló que la mujer presentaba con frecuencia moratones que se atribuían a caídas.
La acusación sostiene que Luis Lorenzo y Arancha Palomino mantuvieron a Isabel Suárez aislada de su entorno familiar desde mayo de 2021, controlando además su patrimonio mientras, supuestamente, la privaban de los cuidados necesarios. Durante ese periodo, según el relato fiscal, la anciana sufrió un importante deterioro físico con desnutrición, deshidratación y la aparición de numerosas llagas.
Los familiares de la fallecida respaldaron esta versión durante la vista oral. Uno de sus hermanos aseguró que, tras ser trasladada a Madrid, dejaron de tener contacto con ella. “No sabíamos nada de ella, si estaba viva o muerta”, afirmó, insistiendo en que antes gozaba de buena salud. Otra hermana sostuvo que Isabel no quería abandonar Asturias y que era presionada para viajar a la capital.
Además, varios agentes de la Guardia Civil declararon que acudieron al domicilio tras una denuncia de la familia, pero no pudieron acceder al interior de la vivienda porque los acusados se negaron al no existir una orden judicial.

Luis Lorenzo y Arancha Palomino
Frente a estas acusaciones, la defensa de Luis Lorenzo y Arancha Palomino insiste en que los hechos no ocurrieron como se han relatado. La abogada Beatriz Uriarte denunció antes del inicio del juicio la existencia de una “condena social” contra sus clientes y recordó que fueron ellos quienes contrataron a las cuidadoras que ahora declaran contra ellos.
La Fiscalía solicita seis años de prisión para ambos acusados por delitos contra la integridad moral y administración desleal, mientras que la acusación particular eleva la petición hasta los diez años y medio para el actor y once años para su exmujer. El fallecimiento de Isabel Suárez se produjo el 28 de junio de 2021 en el domicilio de los acusados, sin que hasta la fecha haya podido determinarse con certeza la causa de su muerte.
El procedimiento judicial se ha convertido en uno de los casos más mediáticos de los últimos años y las primeras sesiones del juicio ya anticipan una intensa batalla entre acusaciones y defensas sobre lo ocurrido durante los últimos meses de vida de Isabel Suárez.