OPINIÓN
La vieja guardia del PNV discrepa de la "sumisión insana" del partido al sanchismo
Los dirigentes de anteriores generaciones consideran que las actitudes y comportamientos de la actual dirección que encabeza Aitor Esteban hacen daño a la marca PNV, que queda manchada por su sumisión al PSE y a Pedro Sánchez
El presidente del Euzkadi Buru Batzar, Aitor Esteban
El PNV, el partido que desde su fundación se ha definido como el partido de “Dios y la ley antigua” y que por complejos le aterra definirse como un partido independentista de derechas, razón por la que en la actualidad “camufla” su esencia ideológica como un partido “Socialcristiano”, está viviendo momentos de convulsión interna desde los dirigentes de anteriores generaciones que fueran burukides (cabezas de partido) y las actitudes y comportamientos de la actual dirección que encabeza Aitor Esteban, al considerar que sus estratégicas políticas, hacen daño a la marca PNV, que queda manchada de alguna manera, dada su sumisión al Partido Socialista de Euskadi así como a Pedro Sánchez.
En opinión de estos burukides, que en un número de 50 personas, celebraron una comida el pasado día 5 en una localidad vizcaína, el PNV está cometiendo errores estratégicos graves que pueden comprometer su hegemonía tanto en la Diputación Foral de Vizcaya así como en distintos ayuntamientos de ese territorio, originario del partido y en donde es hegemónico con respecto a Guipúzcoa o Alava.
En este sentido, esta comida sirvió para el intercambio de impresiones y debates que conformaran una opinión respecto al cambio sociológico que se está produciendo tanto a nivel global como en España, considerando que el péndulo ideológico está girando a la derecha, además de cuales pueden ser los factores del aumento de la inmigración que está sufriendo el País Vasco, lo que está afectando de una manera sensible a la provincia de Guipúzcoa y particularmente a San Sebastián, en donde la devolución que se produce desde la frontera francesa provoca una acumulación de inmigración que está generando dificultades en la convivencia, en la sanidad y en la seguridad de la ciudad.
El segundo de los temas tratados entre los asistentes a dicha comida se centró en la sensación social tanto dentro como fuera del País Vasco de una dependencia insana y de una sumisión inadmisible que caracteriza al PNV, respecto a su socio de gobierno socialista, que a través de su secretario general , el eibarres Andueza, se ha permitido el lujo de “amenazar” al PNV con una posible ruptura del pacto de gobierno, si el partido de Sabino Arana, toma alguna posición respecto a su participación en una moción de censura contra Pedro Sánchez.
Algo que, “para disimular”, provocó una fotografía del presidente del EBB Aitor Esteban, atacando al PP para justificar su postura como partido y no reconocer que con su actitud, está manchando las siglas de un partido centenario hacia una complicidad con la corrupción por consentimiento.
En este apartado, cabe destacar el intento de las cloacas del PSOE encabezadas por la nativa de Portugalete, Leire Díez, que pretendía hacerse con la posición del peneuvista Josu Jon Imaz en Repsol, para sí dominar e infiltarse en la petrolera que maneja el 25% del petróleo en España.
El escenario electoral
El tercero de los apartados de esta comida fue analizar qué puede pasar en el caso de que se produjera un “super domingo” electoral coincidente con las elecciones municipales y forales, lo que les podría hacer perder fuerza en la diputación foral más importante de las tres vascas, la vizcaína. Hasta el punto de que podría perder la posibilidad de gobernarla, partiendo de la base de que en la actualidad los tramos sociológicos tradicionales han cambiado y si bien siempre ha tenido fuerza en los núcleos rurales, Bildu está cogiendo una fuerza importante en los núcleos de mayor población y particularmente entre los jóvenes, que consideran a los peneuvistas “nacionalistas de corbata y coche oficial”.
Para este sector de la vieja guardia nacionalista y de elevado número de cargos públicos, uno de los problemas que se plantean en privado pero que no quieren hacer público, es la “mediocridad” de sus actuales dirigentes, quienes a lo largo de los últimos ocho años han cometido errores de bulto con las relaciones con Pedro Sánchez, que además de no saber evitar que el partido pudiera quedar manchado como “ cómplice” de la corrupción socialista o el beneficio de alguno de ellos que como en el caso de Andoni Ortuzar, quien elevado a la política desde la confianza demostrada por Iñigo Urkullu, le desfenestró como candidato a Lehendakari, en favor de Pradales.
Hay que señalar que en esta operación que llevó a cabo Andoni Ortuzar le salió el tiro por la culata, al pretender renovar su cargo como Presidente del EBB, pero al perder su candidatura en Guipúzcoa en las elecciones locales de siete batzokis en favor de Olano, renunció a presentarse a la presidencia del PNV, dejando el campo libre a Aitor Esteban, casado con la entonces presidenta del Bizkai Buru Batzar e hija del dirigente histórico nacionalista Javier Atutxa.
Todos estos temas que salieron en esa comida celebrada el pasado viernes en un pueblo de Vizcaya tendrá un segundo episodio brevemente, puesto que elementos de la vieja guardia, aunque reconocen que la moción de censura ni otras maniobras políticas para desfenestrar a Sánchez como Presidente del Gobierno, deben rectificar posturas, maneras de actuar y aptitudes para que el PNV no se vea arrollado por Bildu en el territorio que le vió nacer al partido de Sabino Arana, que por cierto, siguiendo sus filosofias, tiene un lehendakari “ maqueto” y un Presidente del EBB cuyo origen no es vasco precisamente.