Sánchez se larga al Primavera Sound en el Falcon con Begoña mientras arrecian los escándalos que cercan al PSOE
El presidente viaja a Barcelona acompañado por su esposa utilizando medios oficiales y protegido por un amplio dispositivo de seguridad. Moncloa incorporó a posteriori la visita a la agenda pública y exhibió la presencia de Salvador Illa al ser pillados, en una jornada marcada por el concierto de Gorillaz, los mensajes propalestinos de varios protagonistas del festival y una nueva oleada de revelaciones sobre las investigaciones que afectan al entorno socialista

Pedro Sanchez, en la mañana del sábado, durante la recepción al Papa
Pedro Sánchez encontró este sábado un inesperado refugio entre conciertos, focos y activismo político. Mientras los escándalos que afectan al PSOE y a su entorno continúan monopolizando la actualidad nacional, el presidente del Gobierno se desplazó a Barcelona junto a su esposa, Begoña Gómez, para asistir al festival Primavera Sound en una visita que ha vuelto a desatar la polémica por el uso de medios oficiales.
La presencia de Sánchez en la capital catalana no figuraba inicialmente en la agenda pública de Moncloa. Sin embargo, tras conocerse su desplazamiento, Presidencia modificó la programación oficial para incluir una llegada al festival prevista para las 21:00 horas. Un movimiento que parece un intento de dotar de carácter institucional a una visita que inicialmente tenía apariencia de actividad privada.
El viaje se realizó después de que Sánchez participara durante la mañana en los actos de recepción al papa León XIV. El presidente y su esposa se trasladaron desde Madrid utilizando medios oficiales, incluyendo el Falcon y el helicóptero Super Puma para los desplazamientos previos. Una vez en Barcelona, una amplia comitiva de seguridad integrada por varios vehículos, furgonetas policiales y efectivos de protección acompañó al matrimonio hasta el recinto del Parc del Fòrum.
La aparición del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, junto a Sánchez durante la velada ha sido interpretada por algunos sectores como la coartada política que permitía justificar oficialmente el desplazamiento. La fotografía conjunta de ambos dirigentes sirvió para reforzar la imagen institucional de una visita que había generado numerosas preguntas desde el momento en que trascendió su asistencia al festival.
El jefe del Ejecutivo acudió además a uno de los eventos culturales más identificados con posiciones progresistas y causas que él mismo ha defendido públicamente. Uno de los momentos más comentados de la noche llegó durante la actuación de Gorillaz, una de las bandas favoritas de Sánchez.
La elección del Primavera Sound tampoco es casual. El festival ha destacado en los últimos años por incorporar mensajes vinculados a causas sociales, climáticas y políticas, además de mantener una marcada sensibilidad hacia el conflicto de Oriente Próximo. Durante esta edición podían verse mensajes como "No War" en distintos espacios del recinto.
La imagen de Sánchez disfrutando de una noche de música junto a Begoña Gómez, mientras el Gobierno atraviesa una de sus etapas más delicadas y la presión política aumenta día tras día, amenaza con convertirse en una nueva fuente de desgaste para La Moncloa. Especialmente por una pregunta que la oposición ya empieza a formular: si era imprescindible movilizar semejante despliegue de recursos públicos para asistir a un festival de música en Barcelona.