El Rey vuelve a julio de 1997: el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco que cambió España
El Rey revive en una producción de Netflix el asesinato del edil de Ermua a manos de ETA y el nacimiento del llamado espíritu de Ermua.
El Rey Felipe VI y la imagen de Miguel Ángel Blanco
Felipe VI revive uno de los episodios más dolorosos de la historia de España en el documental de Netflix Miguel Ángel Blanco: las 48 horas que lo cambiaron todo. La plataforma estrenará el próximo 10 de julio esta producción que reconstruye el secuestro y asesinato del concejal del Partido Popular de Ermua a manos de la banda terrorista ETA, un crimen que conmocionó al país y marcó un antes y un después en la respuesta de la sociedad frente al terrorismo.
En el documental, el Rey participa por primera vez recordando aquellos días de julio de 1997, cuando España entera siguió con angustia el desenlace del secuestro de Miguel Ángel Blanco. Felipe VI, entonces Príncipe de Asturias, rememora el impacto que tuvo aquel asesinato y reconoce que, casi tres décadas después, sigue sintiendo "la misma tristeza y la misma indignación".
La producción, dirigida por los periodistas Jon Sistiaga y Juanjo López, reconstruye las 48 horas que transcurrieron desde el secuestro del joven concejal hasta su asesinato. ETA exigió al Gobierno presidido por José María Aznar el acercamiento de los presos de la banda al País Vasco y fijó un ultimátum. El Ejecutivo rechazó el chantaje y los terroristas cumplieron su amenaza. Miguel Ángel Blanco fue encontrado con dos disparos en la cabeza en un descampado de Lasarte. Falleció horas después en el hospital.
Las horas que paralizaron España
Durante aquellos días, millones de españoles siguieron minuto a minuto las noticias sobre el secuestro. Las concentraciones se multiplicaron en ciudades y pueblos de toda España. Ciudadanos de distintas ideologías salieron a las calles para exigir la liberación del concejal y mostrar su rechazo a la barbarie terrorista.
Las imágenes de aquellas manifestaciones quedaron grabadas en la memoria colectiva. Nunca antes se había producido una movilización social de semejante magnitud contra ETA. El asesinato de Miguel Ángel Blanco rompió muchas barreras y provocó una reacción ciudadana sin precedentes frente a décadas de terror.
Felipe VI también recuerda en el documental el profundo impacto que aquel crimen tuvo en la sociedad española. Como Príncipe de Asturias asistió al funeral celebrado en Ermua, donde pudo comprobar de primera mano el dolor de la familia y la conmoción que recorría todo el país
El nacimiento del espíritu de Ermua
La muerte de Miguel Ángel Blanco dio origen a lo que posteriormente se conoció como el "espíritu de Ermua", un movimiento cívico que simbolizó la unidad de millones de españoles frente al terrorismo. La indignación social se transformó en una reivindicación permanente de la memoria de las víctimas y en una defensa firme de la libertad frente a quienes pretendían imponer sus objetivos mediante la violencia.
El documental recoge testimonios de protagonistas de aquellos días, imágenes inéditas y material de archivo que permite reconstruir uno de los episodios más relevantes de la lucha contra ETA. La participación de Felipe VI constituye uno de los elementos más destacados de la producción, ya que ofrece una visión institucional y personal de un acontecimiento que marcó a toda una generación.
El testimonio del Rey en este documental vuelve a situar en primer plano una historia que sigue ocupando un lugar central en la memoria democrática de España.