Aldama sigue ajustando cuentas: demoledor mensaje contra Interior tras el nuevo informe de la UCO
El empresario denuncia que Marlaska dio protección a Leire Díez mientras él sigue esperando, pese a que la UCO recoge que la “fontanera” y su entorno hablaban de “quitar de en medio” al testigo que incomoda al PSOE

Víctor de Aldama en Horizonte de Cuatro
Víctor de Aldama ha vuelto a señalar directamente. Y esta vez no lo ha hecho con insinuaciones, sino con una palabra demoledora: “MAFIA”.
El empresario, pieza clave en la investigación de la trama Koldo-Ábalos y uno de los testigos que más daño político ha hecho al PSOE, ha reaccionado al último informe de la UCO con un mensaje durísimo en redes sociales. Aldama denuncia que, mientras a Leire Díez se le puso protección, él continúa sin recibir amparo oficial pese a que, según recoge el informe policial, en el entorno de la conocida como “fontanera” del PSOE se hablaba de “quitarle de en medio”.
“Cada vez salen más cosas y cada vez son peores. Pero Interior le puso protección a esta señora y yo a día de hoy esperando. Claro, para mí no interesa. MAFIA”, escribió Aldama en X.
La frase que incendia el caso: “quitar de en medio”
La denuncia de Aldama no nace de la nada. El informe de la UCO incorpora una declaración especialmente grave: un testigo asegura que Leire Díez y Javier Pérez Dolset hablaban de “quitar de en medio” a varias personas incómodas, entre ellas el fiscal José Grinda, el magistrado Manuel Marchena y el propio Víctor de Aldama.
El objetivo, siempre según esa declaración recogida por la Guardia Civil, habría sido obtener informaciones perjudiciales para dañar su reputación. Es decir, no se trataría solo de responder políticamente a sus acusaciones, sino de buscar material contra quienes resultaban incómodos para la estrategia de defensa del entorno socialista.
Y ahí es donde Aldama ha puesto el dedo en la llaga: si él aparecía en ese listado de objetivos, por qué Interior protegió a Leire Díez y no al testigo que dice estar amenazado por colaborar con la Justicia.
Protección para Leire, espera para Aldama
El contraste resulta políticamente demoledor. Según denuncia Aldama, Interior actuó con rapidez para proteger a Leire Díez, pero no ha hecho lo mismo con él. Y el empresario no lo plantea como una simple queja administrativa, sino como la prueba de un doble rasero intolerable dentro del Ministerio que dirige Marlaska.
Aldama sostiene que lleva tiempo esperando una medida oficial de protección. Mientras tanto, la “fontanera” del PSOE, señalada por la UCO en varias líneas de actuación presuntamente dirigidas a recabar información contra jueces, fiscales, guardias civiles y testigos incómodos, sí habría recibido atención del aparato de Interior.
Por eso su mensaje es tan explosivo: “Para mí no interesa”. Una frase que resume la sensación de abandono que denuncia el empresario frente a un Gobierno que, según su versión, protege a quienes orbitan alrededor del PSOE y deja vendido a quien ha decidido tirar de la manta.
La preocupación por lo que pudiera contar
El informe de la UCO también recoge otro elemento clave: la preocupación que generaba Aldama. En una de las declaraciones incorporadas al documento, se afirma que a Leire y a “los de arriba” les preocupaba la información que pudiera aportar el empresario.
Esa frase explica muchas cosas. Aldama no era un personaje secundario. Era, y sigue siendo, una amenaza directa para la narrativa oficial del PSOE. Su colaboración con la Justicia ha abierto grietas en el relato de Moncloa y ha puesto nombres, cargos y supuestas conexiones encima de la mesa.
De ahí que el empresario interprete ahora el trato recibido como una evidencia más de que hay testigos de primera y testigos de segunda. O, peor aún, de que Interior protege al entorno político conveniente mientras deja sin cobertura a quien resulta incómodo para el Gobierno.
Marlaska vuelve al centro de la tormenta
El mensaje de Aldama vuelve a colocar a Marlaska en una situación delicadísima. No se trata solo de saber si hubo o no protección a Leire Díez. La cuestión de fondo es mucho más grave: por qué se activaron recursos para una persona vinculada a la presunta trama de maniobras contra testigos y no para quien asegura estar en el punto de mira por declarar contra el PSOE.
La UCO habla de una presunta organización que habría buscado información contra fiscales, jueces, guardias civiles y contra el propio Aldama. El empresario, por su parte, traduce ese escenario en una acusación brutal: “Querían quitarme del medio”.
Y mientras Interior guarda silencio, Aldama eleva el tono. Ya no habla solo de amenazas, ni de abandono, ni de trato discriminatorio. Habla de mafia. Y lo hace apoyándose en un informe policial que vuelve a convertir a Leire Díez en una de las piezas más incómodas del tablero.
El problema para Moncloa es que Aldama sigue hablando. Y cada vez que lo hace, el caso deja de parecer una simple sucesión de escándalos para parecerse mucho más a una estructura organizada para proteger al poder y señalar a quienes podían hacerlo caer.