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Las hijas de Zapatero y la secretaria Gertrudis, pa' lante: el juez Calama las imputa en la trama
El magistrado de la Audiencia Nacional decide ampliar la investigación de Plus Ultra Laura y Alba Rodríguez y a la asistente del expresidente del Gobierno a instancias de la Fiscalía Anticorrupción, que ya pidió que les tomase declaración

La investigación del denominado caso Plus Ultra sigue estrechando el cerco sobre el entorno más próximo de José Luis Rodríguez Zapatero. El juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, ha acordado dirigir las pesquisas contra las dos hijas del expresidente, Alba y Laura Rodríguez Espinosa, así como contra su secretaria personal, Gertrudis Alcázar, en un nuevo giro de una causa que no deja de crecer en relevancia política y judicial.
La decisión llega después de que la Fiscalía Anticorrupción solicitara formalmente al magistrado que las hijas de Zapatero y Gertrudis comparezcan en calidad de investigadas. El juez Calama ha aceptado esa petición y ha avanzado que fijará próximamente la fecha para sus declaraciones en una resolución independiente.
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La medida supone un salto cualitativo en la investigación. Hasta ahora, el foco principal estaba situado sobre el propio Zapatero y sobre las actuaciones presuntamente vinculadas al rescate de Plus Ultra y otros movimientos que están siendo analizados por la Audiencia Nacional. Sin embargo, la incorporación de familiares directos como las hijas de Zapatero y personas de máxima confianza del expresidente como Gertrudis refleja que los investigadores consideran necesario profundizar en el papel que pudo desempeñar su círculo más cercano.
Especial interés despierta la situación de Gertrudis Alcázar, histórica colaboradora y secretaria de Zapatero. Su nombre ya había aparecido en distintas diligencias de la investigación y fue una de las personas presentes durante actuaciones practicadas por los investigadores como la apertura de la caja fuerte donde estaban las joyas. Ahora, la Fiscalía considera que existen elementos suficientes para que comparezca como investigada y pueda ofrecer explicaciones sobre los hechos que se analizan.
La inclusión de las hijas de Zapatero añade además una dimensión especialmente delicada al procedimiento. Políticamente, la noticia supone un nuevo golpe para Zapatero. El expresidente lleva semanas tratando de defenderse de las acusaciones y de desvincular a su entorno familiar y personal de cualquier irregularidad. Sin embargo, la investigación continúa avanzando y cada nueva resolución judicial amplía el número de personas llamadas a responder ante la Audiencia Nacional.
La decisión del juez Calama se produce además en un momento especialmente complicado para el PSOE, que sigue enfrentándose a diversas polémicas judiciales como el caso de las cloacas de Leire Díez y a un creciente desgaste político. Que las pesquisas alcancen ahora al núcleo familiar y profesional más cercano de uno de los referentes históricos del socialismo español aumenta inevitablemente la presión sobre el partido y sobre el propio expresidente. Será en las próximas semanas cuando se conozcan las fechas de las declaraciones de las hijas de Zapatero y de la secretaria Gertrudis y el alcance exacto de los indicios que han llevado a la Fiscalía Anticorrupción a solicitar estas nuevas imputaciones. Pero una cosa parece evidente: la investigación ya no se limita únicamente a Zapatero. El foco judicial se extiende ahora a algunas de las personas más próximas a él.