Zapatero, cercado por sus olvidos ante Calama: 'Julito' compró una vivienda del matrimonio
El juez cuestionó las lagunas del expresidente sobre la sociedad de Dubái, la comida de Portonovo y sus viajes con 'Julito'
José Luis Rodríguez Zapatero y Julio Martínez
La declaración de José Luis Rodríguez Zapatero ante el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama dejó al descubierto nuevos detalles sobre la relación del expresidente con Julio Martínez Martínez, conocido como «Julito», uno de los empresarios que aparecen en la investigación vinculada al rescate de Plus Ultra.
Durante el interrogatorio se abordó la compra, en 2011, de una vivienda que pertenecía al matrimonio formado por Zapatero y Sonsoles Espinosa. El comprador fue precisamente Julio Martínez, a quien el expresidente situó como amigo y colaborador profesional desde hace años.
El inmueble estaba ubicado en Vera, Almería, y fue adquirido el mismo año en el que Zapatero abandonó la Presidencia del Gobierno. La operación figura entre la documentación incorporada a la causa, en la que también se analiza la actividad empresarial de Martínez y su vínculo con el exdirigente socialista.
Zapatero explicó ante el magistrado que conoció a «Julito» en 2011 y que ambos establecieron una relación de amistad. Posteriormente, el empresario contrató al expresidente como asesor a través de la sociedad Análisis Relevante.
Según relató, los trabajos se acordaban verbalmente y no existía un contrato escrito que detallara los encargos. Zapatero sostuvo que la relación profesional se basaba en la confianza y que recibía peticiones concretas de asesoramiento mediante llamadas o conversaciones directas.
Calama mostró sus dudas sobre la falta de documentación y preguntó al expresidente por la actividad real de la sociedad, así como por los pagos recibidos. Zapatero negó que Julio Martínez actuara como su testaferro o que la empresa hubiera sido utilizada para canalizar comisiones.
El interrogatorio también se centró en una comida celebrada en 2021 en el restaurante Portonovo. Los investigadores consideran que aquel encuentro podría estar relacionado con la creación de una sociedad en Dubái, presuntamente utilizada para canalizar operaciones vinculadas a Plus Ultra.
Zapatero admitió que la comida pudo celebrarse, aunque aseguró que no recordaba quiénes asistieron ni si Julio Martínez se encontraba entre los comensales. La respuesta provocó la extrañeza del juez, que le reprochó no haber comprobado previamente una cuestión considerada relevante para el procedimiento.
«A mí me suena muy raro, esa comida que se gestiona por su secretaria que usted no recuerda haber estado», manifestó Calama durante la declaración.
El expresidente insistió en que nunca había hablado con nadie sobre la constitución de una sociedad offshore y afirmó desconocer cualquier operación de esas características.
El juez también le preguntó por sus viajes internacionales junto a Julio Martínez. Zapatero reconoció desplazamientos a países como Venezuela y República Dominicana, aunque no pudo precisar si había viajado con él a Emiratos Árabes Unidos.
Ante esas lagunas, Calama le recordó que el destino no era habitual y que la declaración debía haber sido preparada con antelación. Zapatero justificó la falta de precisión por la gran cantidad de viajes realizados durante los últimos años.
La relación entre ambos forma parte de las líneas de investigación abiertas en torno al rescate de Plus Ultra, que recibió 53 millones de euros de fondos públicos en 2021. Zapatero negó haber ejercido influencia sobre cargos públicos o responsables institucionales para facilitar la operación.
El expresidente aseguró que no conocía a los responsables de la aerolínea y sostuvo que su única actuación consistió en trasladar al Banco Santander una petición recibida por parte de Julio Martínez. También defendió que los ingresos obtenidos a través de Análisis Relevante correspondían a trabajos reales de asesoramiento.