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Zapatero apoyó en 2007 la offshore del príncipe saudí, embrión de su pelotazo del AVE

El entorno del expresidente sitúa sus joyas en el periodo en que el Emérito recibió 65 millones de Riad. Ocurre tras respaldar juntos un fondo en un paraíso fiscal del príncipe saudí y firmas españolas. Y luego le avalan su consorcio con empresas públicas españolas que cobró 6.700 millones del AVE de la Meca

El Rey saudí con Zapatero, en 2007

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Junio de 2007. El rey saudí visita España y se reúne con Zapatero. Acuerdan crear “un fondo de capital íntegramente privado (saudí y español) que se centrará en la financiación de proyectos, realizados o gestionados por empresas españolas o de otros países (incluyendo las saudíes), en los sectores de infraestructuras y energía (a los que se podría añadir el turismo), proyectos que se realizarán fundamentalmente en Arabia Saudita y otros países del Norte de África y Oriente Medio”.

Moncloa oculta que ese fondo se ubica en un paraíso fiscal: Po box 44 Dorey Court, St Peter Port Guernsey GY1 3BG. 

Esta dirección de Guernsey (paraíso fiscal hasta 2026) es epicentro de decenas de offhsore, algunas ya destapadas por los papeles de Panamá. El listado de empresas españolas que lo integran es amplio:

  • Grupo Villar Mir
  • Obrascón Huarte
  • Caja de Ahorros de Madrid (de la que formaba parte Sánchez como consejero)
  • Iberdrola
  • Técnicas Reunidas
  • Mutua Madrileña
  • ACS
  • Unión Fenosa
  • La Caixa
  • Abertis Infraestructuras
  • Acciona
  • Sacyr
  • Endesa
  • Isolux Corsán

Choca que un gobierno socialista promueva un fondo en un paraíso fiscal. Y más que incluya una firma de la monarquía saudí para financiar infraestructuras ejecutadas/contratadas por su país: Alshoula Holdings. 

Anticorrupción la retrata: “Al-Shoula Group, empresa de consultoría de la que era titular y beneficiario el príncipe A. B. M. [Abdul Aziz Bin Mishaal], miembro de la familia real saudí, titular de importantes inversiones inmobiliarias”.

La offshore bendecida por Moncloa incluye otra firma saudí conexa con su monarquía: Rakisa Holding. Nace para construir la Ciudad Económica Príncipe Abdulaziz bin Mishaal, el silicon valley saudí, con una inversión de 8.000 millones de dólares.

Fue aprobada por el rey Abdallah en 2006. Tenía como socio a Kanoo, que comparte sede en Guernsey con el fondo hispano-saudí.

Para mayor complejidad/opacidad, el fondo offshore es gestionado desde Suiza por Arox Infrastructure y Cheyne Capital. 

Esta última define su fin: “promover proyectos de infraestructura en Arabia Saudí, particularmente en las seis nuevas Ciudades Económicas, que requieren inversiones por valor de 100.000 millones de dólares en activos de transporte y 300.000 millones de dólares en activos energéticos para el año 2020”.

Dos años después, 2009, abandonan el fondo, las dos firmas saudíes y Sacyr. Su estructura extraña.

Un fondo privado para financiar obras en Arabia. Las firmas privadas no financian obras públicas. Las cobran. Y es lo que sucede poco después.

2010. La firma del príncipe saudí y 12 empresas españolas fundan un consorcio para pelear el contrato del AVE a la Meca. Bajo Zapatero se fusionan la realeza saudí, Alshoula, con firmas españolas privadas y públicas: ADIF; Cobra; CONSULTRANS-COPASA; Dimetronic; Imathia Construcción; Instalaciones Inabensa; Indra; Ineco; Obrascon Huarte Laín-OHL; RENFE; y Talgo.

El presidente no vetó tal mix con el príncipe saudí a sus firmas estatales, algo que sería ilegal en España. 

Las empresas del consorcio firman un contrato de consultoría con el príncipe saudí que fija un pago de 120 millones de euros. No consta su ejecución.

Oh sorpresa, de la mano del príncipe ganan el contrato del gobierno saudí en 2012. 6.700 millones de euros. 

“La firma fue ratificada, por parte del consorcio hispano saudí Al Shoula Group, por el príncipe Abdul Aziz Bin Mishaal y por los representantes de las empresas españolas y, por parte saudí, por los ministros de Hacienda y de Transportes”. Imaginemos al emérito firmando un contrato público como cabeza de un grupo empresarial en España. ¿Qué diría fiscalía? ¿O el PSOE?

Zapatero y el Rey de España, offshore aparte, abonan previamente tal mega contrato saudí.

El rey Juan Carlos concede el Toisón de Oro al rey saudí en junio de 2007. La distinción se otorga mediante real decreto coincidiendo con la primera visita oficial del monarca saudí a España.

Y en 2008 el rey Abdallah protagoniza y patrocina en Madrid la Primera Conferencia de Diálogo Interreligioso. La inaugura con el rey Juan Carlos I.

Riad lo agradece. El emérito recibe 65 millones de euros en 2008 del rey de Arabia “como regalo según la tradición saudí a otras monarquías”. La fiscalía investigó sin éxito si era mordida, aparte de delito fiscal. 

Zapatero abre hoy igual sospecha: Anticorrupción debe investigar si sus supuestos “regalos árabes en joyas en 2007” fueron respuesta/cohecho al fondo y pelotazo brindados al príncipe saudí. De entrada, violan su norma legal (no código ético) creada en 2005 y la legislación fiscal.

Mientras Zapatero busca coartada de su millonaria joyería el apoyo saudí permanece indemne. 

Es uno de los mayores donantes de su Alianza de Civilizaciones, que lidera su exministro de Exteriores, Moratinos. 

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No en vano, combate la violencia israelí con mayor denuedo que el terrorismo palestino e iraní. Como Sánchez.