JUCIL lleva al Congreso el fin del copago farmacéutico para los guardias civiles jubilados
La asociación propone que los agentes retirados y los pensionistas de las Clases Pasivas dejen de pagar por sus medicamentos y reclama una aportación única del 30% para todo el personal en activo
Guardia Civil
JUCIL ha registrado una propuesta de enmienda al proyecto de ley que modifica la aportación de los usuarios en la prestación farmacéutica ambulatoria con el objetivo de eliminar el copago de los guardias civiles pensionistas, jubilados y retirados.
La iniciativa, que deberá ser debatida por los grupos parlamentarios y todavía no ha sido aprobada, plantea que los antiguos miembros del Instituto Armado queden completamente exentos de pagar por sus medicamentos, independientemente del régimen de protección social al que se encuentren adscritos.
La asociación profesional pretende modificar el artículo 102 de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios para recuperar la situación anterior a la reforma de 2012. Su propuesta establece una aportación del 0% del precio de venta al público para los retirados de la Guardia Civil, el resto de integrantes de las Clases Pasivas y los pensionistas vinculados al mutualismo administrativo.
Esta medida afectaría, por tanto, a los beneficiarios de la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado, Muface; del Instituto Social de las Fuerzas Armadas, Isfas; y de la Mutualidad General Judicial, Mugeju.
JUCIL denuncia una diferencia de trato entre pensionistas
La organización sostiene que el sistema implantado hace catorce años respondió a una situación coyuntural que, a su juicio, ya no justifica que determinados pensionistas continúen pagando una parte de sus tratamientos.
JUCIL advierte de que esta carga económica puede dificultar la continuidad de la medicación, especialmente entre las personas con menores ingresos, aquellas que necesitan tratamientos prolongados o quienes padecen enfermedades crónicas.
La asociación considera que no existe una razón suficiente para que un guardia civil jubilado o retirado soporte un coste farmacéutico diferente al que se aplica a otros pensionistas incluidos en el Régimen General de la Seguridad Social.
Además de suprimir el copago para los retirados, la enmienda pretende homogeneizar la aportación farmacéutica del personal en activo. JUCIL propone establecer un porcentaje general del 30% para todos los asegurados y mutualistas que continúen trabajando.
Según la organización, esta equiparación permitiría evitar que el régimen administrativo o laboral de cada trabajador determine el porcentaje que debe abonar por los medicamentos prescritos.
Exención para varios colectivos vulnerables
El texto también contempla mantener una exención completa para determinados grupos especialmente vulnerables. Entre ellos se encuentran las personas afectadas por el síndrome tóxico, los beneficiarios del ingreso mínimo vital, los perceptores de rentas de integración social y los desempleados que hayan agotado el subsidio.
La propuesta incluye igualmente a los menores de edad con una discapacidad reconocida igual o superior al 33%, que tampoco tendrían que realizar aportación alguna por la prestación farmacéutica ambulatoria.
JUCIL ha trasladado la enmienda a los diferentes grupos parlamentarios para que pueda ser estudiada y debatida durante la tramitación del proyecto de ley procedente del Real Decreto-ley 11/2026.
La asociación, que asegura contar con más de 15.000 miembros, reclama a las fuerzas políticas que apoyen una regulación común y corrijan lo que considera una discriminación entre ciudadanos que reciben la misma prestación sanitaria, pero soportan costes distintos en función del régimen de protección al que pertenecen.