Sánchez acorrala a Page recordando la mayor fractura interna del PSOE mientras Ferraz cierra filas con el sanchismo
El presidente responde al dirigente castellanomanchego recordándole su apoyo a la investidura de Mariano Rajoy en 2016, aísla a las escasas voces críticas durante el Comité Federal y logra que el partido vuelva a encomendar su futuro político y electoral al mismo liderazgo pese a los escándalos de corrupción y a la creciente presión judicial sobre su entorno y la propia organización

Pedro Sánchez, durante la reunión del Comité Federal del PSOE
Pedro Sánchez convirtió el Comité Federal del PSOE en una demostración de autoridad interna. Lejos de abrir un debate sobre la continuidad del Gobierno o sobre la conveniencia de adelantar las elecciones tras la sucesión de escándalos que golpean al partido, el presidente optó por responder directamente a Emiliano García-Page, aislar a los críticos y salir de Ferraz con una organización alineada tras su liderazgo y dispuesta a afrontar con él el próximo ciclo electoral.
El principal destinatario de esa respuesta fue el presidente de Castilla-La Mancha, único barón que volvió a reclamar públicamente un adelanto electoral y que insistió en exigir garantías de que el PSOE no acabará imputado como organización por las investigaciones judiciales abiertas. También pidió una reacción más contundente frente al denominado caso Leire Díez, llegando a plantear que el partido emprenda acciones judiciales contra la exmilitante.
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Sandra Sánchez
Sánchez esperó al cierre del Comité Federal para contestar. Sin citar expresamente a Page, recuperó uno de los episodios más traumáticos de la historia reciente del PSOE al recordar que "los que piden elecciones son los mismos que hicieron presidente a Rajoy". El mensaje remitía directamente al Comité Federal del 1 de octubre de 2016, cuando el entonces secretario general fue apartado del cargo en plena batalla interna por la abstención que permitió la investidura del líder del Partido Popular.
La referencia no fue casual. El "no es no" frente a Rajoy se convirtió después en el principal argumento político con el que Sánchez recuperó la Secretaría General y reconstruyó su liderazgo dentro del PSOE. Casi una década después, el presidente volvió a utilizar aquel episodio para desacreditar a quienes cuestionan ahora su estrategia y situar a Page en el mismo bloque interno que trató de apartarlo de la dirección socialista.
El aislamiento del dirigente castellanomanchego no llegó únicamente desde la tribuna del presidente. Durante la reunión, la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, y el secretario general del PSOE madrileño, Óscar López, respondieron también a sus planteamientos, reprochándole que sus críticas fortalecen el discurso de la oposición en uno de los momentos más delicados para el partido. Desde el entorno de Page devolvieron el golpe rechazando recibir lecciones de dirigentes "a los que no votan ni en su pueblo" y criticaron el protagonismo adquirido por varios ministros durante el Comité Federal.
Entregados al sanchismo
Sin embargo, la imagen que quiso trasladar Ferraz fue muy distinta. Más allá de las intervenciones de Page y de la alcaldesa de Palencia, Miriam Andrés, el resto de dirigentes evitó cuestionar el liderazgo del secretario general y dejó exclusivamente en sus manos cualquier decisión sobre un eventual adelanto electoral. Nadie más reclamó convocar elecciones antes de las municipales y autonómicas previstas para 2027.
Sánchez aprovechó ese respaldo para activar políticamente al partido. "Tengo más ganas que nunca de volver a ganar en 2027", proclamó durante su intervención final, una frase que provocó el mayor aplauso de toda la jornada. Varios dirigentes pidieron incluso que vuelva a ser el candidato socialista.
El presidente también respondió a otra de las preocupaciones expresadas por Page. Después de negar durante su intervención inicial que exista financiación irregular en el PSOE, volvió a insistir en esa idea durante el cierre del Comité. Desde la dirección socialista aseguraron posteriormente que el partido ha revisado su funcionamiento "desde la primera hasta la última planta" y descartó cualquier riesgo de imputación para la organización. La defensa a ultranza de Begoña Gómez y David Sánchez se daba por descontada.
El cierre de filas se produjo, no obstante, en un contexto de máxima presión para el socialismo. Las investigaciones que afectan a antiguos responsables de Organización, las diligencias abiertas sobre el entorno familiar del presidente y los registros practicados por la Guardia Civil en dependencias vinculadas al partido han situado a Ferraz en el centro del foco policial y judicial durante las últimas semanas. Pese a ello, el Comité Federal optó por reforzar el liderazgo de Sánchez, minimizar las discrepancias internas y ligar el futuro inmediato del PSOE al del mismo dirigente que afronta la mayor crisis de su etapa al frente del Gobierno.