El caso Samuel Luiz cinco años después: así viven en prisión los tres condenados por el Supremo
Cinco años después del crimen que conmocionó a España, el Tribunal Supremo ha cerrado definitivamente el recorrido judicial del asesinato de Samuel Luiz. Mientras las condenas ya son firmes, la vida de los tres principales responsables ha tomado caminos distintos dentro de la cárcel, donde su comportamiento es muy diferente según fuentes penitenciarias.

Samuel Luiz.
El asesinato de Samuel Luiz marcó un antes y un después en la lucha contra los delitos de odio en España. La madrugada del 3 de julio de 2021, el joven fue brutalmente agredido en el paseo marítimo de A Coruña tras salir de una discoteca. Cinco años después, el caso ha quedado definitivamente cerrado en los tribunales tras la decisión del Tribunal Supremo de confirmar las condenas impuestas a los tres principales responsables del crimen.
La Sala de lo Penal ha rechazado todos los recursos presentados tanto por las defensas como por la Fiscalía y la acusación particular, ratificando las penas de 24 años de prisión para Diego Montaña, 20 años para Alejandro Freire y 20 años y medio para Kaio Amaral, de los que 17 corresponden al asesinato y tres años y medio al robo con violencia del teléfono móvil de la víctima. Los tres también deberán indemnizar a la familia de Samuel Luiz con más de 300.000 euros.
El alto tribunal mantiene igualmente la absolución de Alejandro Mínguez, cuya condena inicial de diez años como cómplice ya había sido anulada por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia al considerar que no existían pruebas suficientes de una participación directa en la agresión y que debía prevalecer el principio de presunción de inocencia.
Un ataque que el Supremo califica de "inexplicable linchamiento"
La sentencia considera acreditado que todo comenzó cuando Diego Montaña creyó erróneamente que Samuel Luiz estaba grabándolo con su teléfono móvil mientras realizaba una videollamada junto a una amiga tras abandonar la discoteca El Andén, junto a la playa de Riazor.
Según los hechos probados, Montaña se dirigió hacia la víctima mientras le gritaba: "Deja de grabar, a ver si te voy a matar, maricón", iniciando una agresión a la que posteriormente se sumaron Alejandro Freire y Kaio Amaral.
Samuel intentó huir durante cerca de 200 metros, pero fue perseguido hasta ser alcanzado por el grupo, que le propinó una brutal paliza con golpes y patadas, principalmente dirigidos a la cabeza. Las lesiones sufridas provocaron un traumatismo craneoencefálico y un fallo multiorgánico que acabó causándole la muerte.
El Tribunal Supremo considera que concurre la agravante de alevosía al tratarse de un ataque completamente sorpresivo y destaca el "abrumador" desequilibrio entre varios agresores y una víctima completamente indefensa. Asimismo, confirma la agravante de discriminación por orientación sexual en el caso de Diego Montaña, al considerar probado que la agresión estuvo motivada por la orientación sexual que los agresores atribuyeron a Samuel.
Durante el juicio, una de las intervenciones más recordadas fue la del fiscal, que resumió la brutalidad del crimen con una frase que terminó simbolizando el proceso judicial: "Los lobos cazan para sobrevivir; los humanos por diversión. La muerte de Samuel fue una cacería".
Cómo es la vida en prisión de los condenados
Desde su ingreso en prisión provisional el 6 de julio de 2021, los tres principales condenados permanecen encarcelados en distintos centros penitenciarios de la provincia de Lugo.
Según fuentes penitenciarias, Diego Montaña y Alejandro Freire cumplen condena en la prisión de Bonxe, en Outeiro de Rei. Ambos mantienen una evolución muy diferente respecto a la repercusión pública que tuvo el caso.
Montaña, condenado a la pena más elevada, mantiene un comportamiento considerado normal dentro del centro penitenciario. No constan incidentes disciplinarios relevantes y las fuentes consultadas destacan una relación correcta tanto con los funcionarios como con el resto de internos.
Alejandro Freire presenta incluso un perfil especialmente participativo. Trabaja actualmente en el economato del centro penitenciario y su conducta es calificada como modélica por el personal de la prisión.
Muy distinta es la situación de Kaio Amaral, interno en la prisión de Monterroso. Fuentes penitenciarias señalan que ha protagonizado varios conflictos durante su estancia en prisión y que en 2025 fue sancionado en dos ocasiones por peleas y altercados con otros reclusos. No obstante, también destacan que mantiene una actitud respetuosa hacia los funcionarios del centro.
El proceso judicial más complejo
El caso de Samuel Luiz protagonizó uno de los procesos judiciales más complejos celebrados en Galicia. El jurado popular necesitó seis días —más de cien horas de deliberación— para responder al centenar de preguntas planteadas en el objeto del veredicto, convirtiéndose en la deliberación más larga de la historia judicial gallega.

(I-D)Los acusados, Diego Montaña, Alejandro Freire, Kaio Amaral, y Alejandro Míguez.
En noviembre de 2024 el jurado declaró culpables de asesinato con alevosía a Diego Montaña, Alejandro Freire y Kaio Amaral, absolvió a Catherine Silva —pareja de Montaña— y consideró cómplice a Alejandro Mínguez, condena que posteriormente fue anulada por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia y ahora definitivamente confirmada por el Supremo.
En paralelo, los dos menores implicados en el linchamiento fueron condenados en 2022 tras reconocer los hechos, recibiendo penas de internamiento en régimen cerrado y posteriores medidas de libertad vigilada.
Con la resolución del Tribunal Supremo concluye definitivamente el recorrido judicial de uno de los crímenes que más impacto social ha tenido en España durante la última década y que convirtió el asesinato de Samuel Luiz en un símbolo de la lucha contra la violencia y los delitos de odio.