Azcón reivindica el legado de Miguel Ángel Blanco frente a quienes "Justifican la barbarie etarra"
El presidente de Aragón asegura que su asesinato transformó el miedo en fuerza contra ETA, mientras Natalia Chueca carga contra Bildu y el silencio del PSOE.
El presidente del Gobierno de Aragón en funciones, Jorge Azcón
Zaragoza ha rendido homenaje este lunes a Miguel Ángel Blanco con motivo del 29º aniversario de su secuestro y asesinato a manos de ETA. El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha reivindicado el legado del concejal de Ermua y ha destacado que su muerte transformó «el miedo y el silencio» en una fuerza colectiva para enfrentarse a los terroristas.
El acto se ha celebrado en la plaza San Francisco, junto al monolito dedicado a las víctimas del terrorismo, y ha reunido a representantes de las principales instituciones aragonesas, asociaciones de víctimas y miembros de la corporación municipal. Entre los asistentes se encontraban la presidenta de las Cortes de Aragón, María Navarro; la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, y la Justicia de Aragón, Concepción Gimeno.
Durante la ceremonia se ha realizado una ofrenda floral y se ha leído el manifiesto de la Fundación Miguel Ángel Blanco, que este año lleva por lema ‘Tu legado nos compromete’. El texto ha sido leído por el consejero municipal de Presidencia, Ángel Lorén, y por las portavoces del PSOE y Vox en el Ayuntamiento, Lola Ranera y Eva Torres.
Azcón ha recordado las 48 horas durante las que ETA mantuvo secuestrado a Miguel Ángel Blanco con el objetivo de obligar al Gobierno a acercar a los presos de la banda al País Vasco. El presidente aragonés ha definido aquella amenaza como un «chantaje a toda la sociedad española» y ha rememorado la angustia con la que el país esperaba que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad pudieran localizar al concejal y detener a sus captores.
El jefe del Ejecutivo autonómico también ha evocado las movilizaciones ciudadanas, los lazos azules y las manos blancas que llenaron las calles durante aquellos dos días. Aunque la presión social no consiguió impedir el asesinato, Azcón ha defendido que el crimen provocó una reacción decisiva de la sociedad española.
«No acobardó a la sociedad. Al contrario. Transformó el miedo y el silencio en fuerza para confrontar a los asesinos», ha afirmado. A su juicio, aquella respuesta mostró cómo vencer el odio mediante la resistencia pacífica y cómo la democracia logró unir a los españoles frente a la barbarie terrorista.
La alcaldesa de Zaragoza también ha señalado que Miguel Ángel Blanco se convirtió en «símbolo de la libertad de toda una nación» y que su secuestro y posterior asesinato marcaron un antes y un después en la historia reciente de España.
Azcón ha recordado que ETA asesinó a 852 personas, 16 de ellas en Aragón, e hirió a más de 2.600. También ha advertido de que todavía existen más de 300 asesinatos de la banda terrorista sin resolver, por lo que ha reafirmado el compromiso del Gobierno aragonés con el esclarecimiento de todos esos crímenes.
El presidente de Aragón ha mostrado además su preocupación por el desconocimiento existente entre los más jóvenes. Según una encuesta citada durante su intervención, seis de cada diez jóvenes no saben quién fue Miguel Ángel Blanco. «Ese desconocimiento de nuestros jóvenes no nos lo podemos permitir», ha advertido.
Chueca ha coincidido en la necesidad de preservar la memoria de las víctimas y ha defendido que las nuevas generaciones deben conocer la verdad de lo ocurrido. La alcaldesa ha denunciado que no se puede insistir en la memoria democrática de determinados episodios históricos y, al mismo tiempo, fomentar una «amnesia colectiva» sobre crímenes mucho más recientes.
La regidora ha recordado que Miguel Ángel Blanco era un joven de 29 años, trabajador y familiar, al que ETA arrebató su futuro por pensar de forma diferente y por defender la libertad y la democracia desde su responsabilidad como concejal.
Los discursos también han incluido reproches al Gobierno de España por sus acuerdos con EH Bildu. Azcón ha asegurado que no se puede tolerar que quienes continúan justificando la violencia terrorista condicionen las decisiones de las instituciones o traten de amedrentar nuevamente a las víctimas.
«No debemos tolerar que quienes siguen justificando la barbarie etarra condicionen las decisiones en nuestras instituciones, pongan en riesgo los principios y valores sobre los que se sustenta nuestra democracia o traten de amedrentar de nuevo a las víctimas», ha manifestado.
Natalia Chueca ha elevado el tono contra Bildu y contra el Partido Socialista. La alcaldesa ha calificado de «indignidad política y moral» que la formación abertzale continúe siendo un socio preferente del Gobierno de España y ha criticado el silencio de los socialistas ante los acuerdos alcanzados con ese partido.
Chueca ha extendido su reproche al PSOE de Zaragoza y ha asegurado, ante varios representantes socialistas presentes en el homenaje, que el silencio ante lo que debe ser condenado los convierte en «cómplices».
La alcaldesa ha recordado igualmente que Zaragoza conoce de primera mano «el zarpazo cruel del terrorismo» y ha reafirmado el compromiso de la ciudad con la verdad, la memoria, la justicia y la dignidad de todas las víctimas.
La regidora ha cerrado su intervención reivindicando el llamado Espíritu de Ermua, surgido tras el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco. «No fue una moda, sino un compromiso con la justicia, con la libertad y con la dignidad de las víctimas del terrorismo», ha sostenido, antes de reiterar que Zaragoza mantendrá viva su memoria.