audio completo

ESdiario accede a la tensa conversación entre dos Guardias Civiles que demuestra la obsesión del Gobierno por boicotear a Ayuso

ESdiario accede a la discusión telefónica entre el teniente general Luis del Castillo y el General de División Fernando Mora tras ordenar el primero al segundo que no acudiera al acto institucional del Dos de Mayo presidido por Isabel Díaz Ayuso. Todo ello por un mandato directo de Mercedes González, directora de la Guardia Civil.

El teniente general de la Guardia Civil, Luis del Castillo, y el general jefe de la zona de Madrid, Fernando Mora.ESdiario

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Una conversación entre dos generales de la Guardia Civil a la que ha podido acceder ESdiario ha sacado a la luz la fuerte presión interna que se vivió en vísperas del Dos de Mayo de 2025 por la representación del Instituto Armado en los actos institucionales de la Comunidad de Madrid. En el centro del enfrentamiento aparecen una orden trasladada por el teniente general Luis del Castillo, Mando de Operaciones de la Guardia Civil, desde la cúpula de la Guardia Civil (por lo tanto, desde el Ministerio del Interior) y la negativa inicial del entonces jefe de la Zona de Madrid, Fernando Mora, a secundarla por considerar que respondía a intereses políticos.

Todo arranca en una conversación de Whatsapp publicada por ABC entre los dos protagonistas de esta noticia. Luis del Castillo trasladó a Fernando Mora una instrucción que, según explicó después, procedía de la directora general, Mercedes González. La orden era clara. En el acto institucional del Dos de Mayo únicamente debían acudir el jefe de la Comandancia y el comisario provincial. El mensaje decía: .

—"Jefe Superior y tú libráis"

—"Pero estamos invitados"

—"Pues excúsate"

—"Luego te llamo. Yo sin motivo no me excuso, es mi obligación asistir"

—"Fernando, te traslado lo que me han dicho. Tú mismo"

—"Yo mismo"

Poco después, Del Castillo insistió, posiblemente presionado por los que le habían trasladado la orden y demostrando cierto nerviosismo: "Llámame que no consigo hablar contigo. / Fernando, dame una buena noticia que me hace falta."

Esa llamada telefónica acabó teniendo lugar y desembocó en una tensa conversación de 8 minutos a la que hemos tenido acceso.

Durante la misma, Mora explicaba que había reflexionado sobre la situación y que no compartía la orden recibida porque entendía que la Guardia Civil estaba siendo utilizada en una batalla política.

"Mi general, lo he meditado claramente y creo que el honor es nuestra divisa y debo pensar en mis principios. Entiendo que nos están instrumentalizando y que la Guardia Civil tiene que ser imparcial. Esta es una batalla política y nosotros no debemos entrar."

El teniente general respondió acusándole de cometer una "deslealtad" si trasladaba a la Comunidad de Madrid el motivo real de su ausencia, es decir, una orden directa desde Interior. Mora rechazó esa interpretación y siguió defendiendo que su obligación era proteger la neutralidad de la institución.

"Me siento utilizado. Creo que la institución a la que represento está entrando en juego. Tengo un cartel en la puerta que pone 'El honor es mi divisa' y creo en mis principios."

Según la conversación, Del Castillo dejaba claro que la instrucción procedía del Ministerio del Interior y que la directora general se encontraba en medio de esa decisión. Incluso llegó a plantearle que, si no estaba dispuesto a aceptar la orden, pidiera el pase a la reserva. A pesar de las amenazas, la respuesta volvió a ser de rechazo.

"No, no. Yo no quiero pedir el pase a reserva. Estáis equivocados."

Cuando el superior insistió en hablar de falta de lealtad, Mora endureció aún más su postura.

"Desleal es no defender a la institución. Desleal es dejaros pisar."

La conversación alcanzó uno de sus momentos de mayor tensión cuando Del Castillo perdió la paciencia.

"No me toques los cojones... sé que si te excusas a un acto de estos no pasa nada."

Lejos de rebajar el tono, Mora insistía en por qué consideraba que aquella decisión tenía un evidente trasfondo político.

"Esta decisión que está tomando el Ministerio es un gesto de desprecio a la Comunidad de Madrid, a la presidenta de la Comunidad de Madrid. Me están utilizando. Le están pegando una patada a la presidenta en mi culo. No quiero consentir que el Gobierno, el ministro o la directora utilicen a la Guardia Civil de esa manera."

El pulso continuó cuando Del Castillo volvió a sugerir que abandonara el cargo si no compartía las órdenes recibidas. A lo que Mora respondió de nuevo con claridad y sin tapujos.

—"Yo entiendo que tú, en un momento dado, te plantes y digas: yo esto no lo acepto. Y como no lo acepto, me voy a mi casa. Olé".

—"No tengo por qué irme. Si me queréis echar, me echáis. La invitación no es a Fernando Mora. Es al general jefe de la zona de Madrid y la presidenta de la Comunidad y, al mismo tiempo, el ministro del Interior en medio, que es el que decide que yo no vaya como representante de la Institución. En ningún momento es una cuestión personal".

Su superior cerró la discusión recordándole que un general debía obedecer las órdenes recibidas: "Pues el general lo que tiene que hacer es obedecer la orden que se le da". La conversación terminó sin acuerdo.

Sin embargo, dos horas después llegó un nuevo mensaje de Luis del Castillo tras hablar con la directora general autorizando finalmente la asistencia de Mora:

—"Autorizada asistencia Fernando."

—"Recibido, mi general."

En conjunto, lo que queda claro de la conversación es la presión ejercida sobre el general Fernando Mora para que renunciara a asistir al acto institucional del Dos de Mayo, no por razones de agenda o protocolo, sino en cumplimiento de una instrucción que, según se desprende del propio diálogo, procedía de la cúpula de la Guardia Civil tras una orden trasladada desde el Ministerio del Interior. 

Cargando contenidos...

Durante toda la conversación, el mando defiende que la ausencia respondía a una decisión política dirigida a escenificar un desplante institucional a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y rechaza secundarla al considerar que suponía utilizar a la Guardia Civil en una confrontación política ajena a su función. La presión cesó únicamente cuando, horas después, recibió un mensaje comunicándole que finalmente quedaba autorizada su asistencia al acto.