Ortega Smith hereda el 'escaño maldito' del Congreso que nadie quiere con las mismas limitaciones que sufrió su predecesor
Javier Ortega Smith ya tiene nuevo destino en el Congreso tras su expulsión de Vox. El diputado ahora del Grupo Mixto ocupará el mismo escaño que utilizó José Luis Ábalos tras su salida del PSOE con todo lo que eso conlleva. Mientras tanto, mantiene abierta su batalla judicial contra Santiago Abascal para intentar revertir una expulsión que considera "arbitraria".
El dipuatdo Ortega Smith durante un pleno en el Congreso de los Diputados.
El Congreso ya ha decidido dónde se sentará Javier Ortega Smith tras abandonar el grupo parlamentario de Vox y pasar al Grupo Mixto. La imagen tiene una evidente carga simbólica: ocupará el mismo escaño que utilizó José Luis Ábalos después de ser expulsado del Grupo Socialista, un asiento que en las últimas legislaturas ha acabado convirtiéndose en el destino de diputados que rompen con sus partidos y quedan políticamente aislados.
A partir de ahora, Ortega Smith dejará atrás su ubicación en la bancada de Vox para descender una fila y situarse en la penúltima del sector central del hemiciclo, junto al pasillo izquierdo del conocido como "quesito" central. No tendrá ningún diputado a su derecha ni tampoco por encima, mientras que justo delante se encontrarán tres parlamentarios de EH Bildu. Si acude al Pleno extraordinario convocado para este jueves, será la primera vez que ocupe oficialmente ese asiento.
Mismo sueldo, pero con las restricciones que sufrió Ábalos
El cambio de grupo no supondrá una merma económica para Ortega Smith. El diputado seguirá percibiendo la asignación básica de 3.366,99 euros mensuales, a la que se suma la indemnización de 1.032,38 euros correspondiente a los diputados elegidos por Madrid para sufragar su actividad parlamentaria. Sin embargo, el escenario parlamentario sí puede cambiar de forma notable. Los integrantes del Grupo Mixto ya han dejado entrever que pretenden darle el mismo trato que recibió José Luis Ábalos cuando recaló en ese grupo tras ser expulsado por el PSOE.
En la práctica, eso significaría quedarse sin tiempos propios de intervención en los plenos, sin cupo para registrar iniciativas parlamentarias y sin presencia en las comisiones, salvo en la Comisión de Peticiones, un órgano que apenas tiene actividad pública.
La principal excepción afecta a las preguntas escritas al Gobierno. Ese derecho corresponde individualmente a cada diputado y no depende del portavoz del grupo, por lo que Ortega Smith sí podrá seguir registrándolas pese a su nueva situación parlamentaria.
Además, el Grupo Mixto recibirá una mayor subvención con su incorporación. A la ayuda fija que percibe mensualmente se sumará la cantidad correspondiente a su escaño, unos 1.746 euros al mes, una partida finalista destinada exclusivamente a sufragar gastos de actividad parlamentaria, como la contratación de personal de apoyo.
Confía en que los tribunales reviertan su expulsión de Vox
Mientras comienza esta nueva etapa en el Congreso, Ortega Smith mantiene abierta la vía judicial contra Vox y en su pelea en especial con el que fuera su amigo y líder, Santiago Abascal. El actual concejal no adscrito en el Ayuntamiento de Madrid ha dicho que espera que los tribunales "reparen" una expulsión que considera "arbitraria", "injusta" e "injustificada".
Ha explicado que aguardará a la sentencia sobre la demanda presentada por una supuesta vulneración de sus derechos fundamentales y que, cuando se conozca el fallo, decidirá cuál debe ser su relación futura con la formación de Santiago Abascal.
También ha aprovechado para cargar de nuevo contra la dirección nacional de Vox y, en especial, contra su presidente. Ortega Smith ha asegurado que las críticas que Santiago Abascal dirigió hace años a Mariano Rajoy describen ahora lo que, a su juicio, ocurre dentro de Vox. "Lo que él criticaba a Mariano Rajoy lo ha hecho él en Vox", ha afirmado.
El exdirigente de Vox ha insistido en que no ha cambiado sus principios políticos ni ha cometido "ninguna irregularidad ni ninguna traición". En su opinión, existe una "camarilla" dentro de los partidos que decide apartar a dirigentes de forma "arbitraria" cuando considera que pueden hacer sombra a otros cargos.
También denuncia la pérdida de derechos en el Ayuntamiento de Madrid
Ortega Smith ha lamentado igualmente las consecuencias de haber pasado a ser concejal no adscrito en el Ayuntamiento de Madrid. Ha explicado que el reglamento limita notablemente su capacidad de actuación en esta nueva situación, ya que únicamente podrá presentar una iniciativa cada dos plenos ordinarios y una cada cuatro comisiones de Área de Gobierno. Además, ha advertido de que sus intervenciones podrían reducirse a un minuto, muy lejos de los seis minutos que dispone el proponente de una iniciativa y de los tres que tienen asignados los grupos municipales.
Según ha denunciado, una decisión interna adoptada por la dirección de un partido termina reduciendo la capacidad de representación de un cargo elegido por los ciudadanos. "Limitan tu tiempo, limitan tus iniciativas y queda restringida tu capacidad de representación de los ciudadanos", ha explicado.
Durante el último Pleno municipal, el presidente de la sesión, Borja Fanjul, ha abierto la puerta a estudiar una reforma del Reglamento Orgánico del Pleno para corregir las lagunas existentes, mientras que Más Madrid ha reclamado evitar lo que ha denominado "matrioskas jurídicas" en favor de los "tránsfugas", una calificación que Ortega Smith ha rechazado de forma tajante.