La avalancha de menores desborda Ceuta y obliga a convertir dos colegios en albergues de emergencia
El CEIP Príncipe Felipe y el CEIP Reina Sofía, situados en las barriadas del Príncipe, acogerán provisionalmente a más de un centenar de niñas que permanecían fuera de la red de protección

Ceuta.
La saturación del sistema de protección de menores en Ceuta ha obligado a habilitar dos colegios públicos como alojamientos provisionales para niñas inmigrantes llegadas durante la reciente entrada masiva. Los centros elegidos son el CEIP Príncipe Felipe y el CEIP Reina Sofía, ambos situados en la zona del Príncipe y actualmente sin actividad lectiva por las vacaciones de verano.
La decisión se ha adoptado para retirar de las calles a más de un centenar de menores y proporcionarles alojamiento, alimentación y asistencia básica mientras se buscan recursos más estables. Fuentes técnicas del Área de Menores citadas por la Cadena SER confían en incorporar durante este martes a otras cien niñas al dispositivo de protección.
La medida fue abordada en una reunión urgente en la que participaron responsables de la Ciudad Autónoma, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego; representantes del Ministerio de Educación y la Fiscalía. Hasta ahora habían sido acogidas 114 niñas, principalmente de entre 11 y 14 años.
Los dos centros se encuentran en una de las áreas más próximas a la frontera del Tarajal. El CEIP Príncipe Felipe está ubicado en la barriada del mismo nombre, en el código postal 51003. El CEIP Reina Sofía se encuentra en la barriada Príncipe Alfonso, también dentro del distrito del Príncipe. Su utilización será temporal y estará limitada, en principio, al periodo no lectivo.
La apertura de los colegios se suma a las naves y construcciones industriales que la Administración ceutí ha ido acondicionando durante los últimos días. Entre estos recursos se encuentra una nave del polígono de El Tarajal, cerca de la frontera con Marruecos, donde ya se alojan provisionalmente numerosos menores.
La dimensión exacta del problema continúa cambiando a medida que la Policía identifica a los recién llegados y los servicios sociales localizan a quienes todavía permanecen en las calles o se han refugiado en viviendas de familiares y conocidos.
El lunes, el Gobierno de Ceuta informó de que atendía a 862 menores y calculó que la cifra podía terminar situándose entre los 1.000 y los 1.100. Este martes, la Cadena SER ha señalado que el número de niños y adolescentes tutelados asciende ya a 1.098. Antes del último episodio migratorio, el pasado jueves, se contabilizaban 763, mientras que a comienzos de julio eran aproximadamente 180.
La capacidad ordinaria atribuida a Ceuta por el Ministerio de Juventud e Infancia es de solo 29 plazas, por lo que el nivel de ocupación se acerca al 3.000%. Uno de los recursos preparado para unas 60 personas ya acogía a más de 200 antes de la última entrada, mientras que otro dispositivo con capacidad para 220 había superado también su límite.
El Gobierno ceutí sostiene que no puede asumir en solitario la atención de todos los menores y reclama que se agilicen los traslados a la Península. Desde septiembre del pasado año, la ciudad ha derivado a otras comunidades autónomas a 655 jóvenes, pero durante los días inmediatamente posteriores a la crisis no se produjeron desplazamientos extraordinarios debido a los trámites de identificación y apertura de expedientes.
Antes de cualquier traslado, los menores deben ser identificados individualmente. Cuando existen dudas sobre su edad, la Fiscalía puede ordenar pruebas para determinar si se trata de menores. Una vez confirmada esa condición, quedan bajo la tutela de los servicios de protección.
Los colegios del Príncipe ofrecerán una solución inmediata, aunque provisional, mientras Ceuta intenta ampliar su red de acogida y acelerar el reparto entre comunidades autónomas.