Ceuta y Melilla esperan al Rey mientras Sánchez calcula la reacción de Marruecos

La intención del monarca sigue sobre la mesa, pero Zarzuela deberá acordar con el Gobierno cuándo y cómo realizar una visita de enorme sensibilidad diplomática

El Rey Felipe VI y el Rey Mohamed VI

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Felipe VI mantiene desde hace años su voluntad de realizar una visita oficial a Ceuta y Melilla, pero el desplazamiento continúa sin fecha y condicionado por la posición del Gobierno de Pedro Sánchez. Aunque se trata de dos ciudades españolas, la sensibilidad de Marruecos convierte el viaje en una decisión que Zarzuela no puede adoptar por su cuenta.

El jefe del Estado quiere conocer oficialmente ambos territorios, los únicos que todavía no ha visitado como Rey. La posibilidad ya fue estudiada durante la etapa de Mariano Rajoy y ha seguido encima de la mesa con Sánchez en La Moncloa, aunque ninguno de los dos gobiernos ha terminado de dar el paso definitivo.

En la práctica, Felipe VI necesita que el Ejecutivo autorice y organice el desplazamiento. La Constitución establece que los actos del Rey deben ser refrendados por el presidente del Gobierno o por el ministro correspondiente, que asumen la responsabilidad política de esas decisiones.

Por tanto, no se trata únicamente de que Zarzuela encuentre una fecha libre en la agenda. Moncloa debe valorar el momento, el formato y las consecuencias diplomáticas de una visita que Marruecos podría interpretar como un gesto de reafirmación de la soberanía española sobre Ceuta y Melilla.

La voluntad del Rey parece clara, pero la decisión política recae en el Gobierno. Pedro Sánchez tendría que respaldar el viaje y asumir el impacto que pudiera tener sobre las relaciones con Rabat, especialmente en un momento en el que ambos países mantienen una estrecha cooperación en inmigración, seguridad y comercio.

La imagen de Felipe VI junto a Mohamed VI que tomada durante el viaje de Estado realizado por los Reyes a Marruecos en febrero de 2019, cuando fueron recibidos por el monarca alauí en Rabat.

Desde su proclamación en 2014, Felipe VI ha recorrido el resto de las comunidades y ciudades autónomas, pero Ceuta y Melilla siguen pendientes. Las autoridades de ambos territorios han trasladado en distintas ocasiones su deseo de recibir al jefe del Estado, al considerar que su presencia supondría un importante respaldo institucional.

El precedente más próximo tuvo lugar en noviembre de 2007, cuando Juan Carlos I y la reina Sofía visitaron oficialmente las dos ciudades. Fue la única ocasión en la que el anterior monarca viajó allí durante sus 39 años de reinado y provocó una dura respuesta del Gobierno marroquí, que llamó a consultas a su embajador en Madrid.

Ese episodio continúa pesando sobre cualquier decisión actual. Marruecos mantiene sus reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla y observa con especial atención los movimientos institucionales españoles relacionados con ambas ciudades.

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