El eclipse que España llevaba 114 años esperando: dónde y cómo verlo
La franja de totalidad cruzará la Península de Galicia a Baleares alrededor de las 20.30, con cielos mayoritariamente despejados y seis modelos de protección ocular retirados por riesgo de lesiones graves e irreversibles
114 años esperando este momento: un eclipse total sobre España
Esta tarde no anochecerá antes de tiempo, pero durante unos segundos lo parecerá. La Luna se interpondrá entre la Tierra y el Sol y dejará completamente a oscuras una amplia franja de España. Será el primer eclipse total visible desde la Península desde el 17 de abril de 1912. Han pasado 114 años. En Canarias sí pudo contemplarse otro en 1959.
Ningún español ha vivido algo semejante en su país. Tampoco basta con haber presenciado un eclipse parcial: cuando desaparece el último hilo de luz, cae la temperatura, los animales alteran su comportamiento y aparece la corona solar. Todo sucede en menos de dos minutos. Luego vuelve el día como si nada hubiera pasado.
¿A qué hora comienza y cuándo termina?
El fenómeno entrará en España por Galicia. En A Coruña comenzará a las 19.31 horas, alcanzará su máximo a las 20.28 y finalizará a las 21.22. La sombra avanzará hacia el este y la totalidad se producirá entre las 20.27 y las 20.33, dependiendo del municipio, hasta alcanzar Baleares con el Sol rozando ya el horizonte.
En Burgos habrá alrededor de 104 segundos de oscuridad total; en Zaragoza, cerca de 85; y en Palma, unos 96. El visualizador oficial del Instituto Geográfico Nacional permite consultar la hora exacta en cada localidad. Conviene hacerlo: unos pocos kilómetros pueden separar la noche repentina de un eclipse únicamente parcial.
Dónde se verá mejor
La franja de totalidad atraviesa unas 4.000 localidades y numerosas capitales, entre ellas A Coruña, Oviedo, León, Santander, Bilbao, Burgos, Logroño, Valladolid, Zaragoza, Teruel, Castellón, Valencia y Palma. Madrid y Barcelona quedarán fuera por poco y contemplarán una ocultación parcial, aunque muy elevada.
Sobre el mapa, la costa occidental asturiana, alrededor de Navia, ofrece algunas de las mayores duraciones, próximas a 110 segundos. Oviedo disfrutará de aproximadamente 108 y Burgos superará los 100. En cualquier caso, será imprescindible escoger un emplazamiento con el horizonte completamente despejado hacia el oeste: el astro estará muy bajo y un edificio, una montaña o una arboleda pueden arruinar 114 años de espera.
Las zonas donde las nubes pueden arruinar el espectáculo
La mayor amenaza se concentra en el norte de Galicia y el litoral cantábrico occidental, donde AEMET espera nubes bajas que podrían ocultar completamente el Sol, especialmente cerca de la costa. Las perspectivas empeoran también en las zonas montañosas del norte y del tercio oriental peninsular, donde crecerán nubes de evolución durante la tarde y no se descarta algún chubasco o tormenta.
Los modelos señalan además cierta incertidumbre en el nordeste, el Sistema Ibérico, el interior del arco mediterráneo y algunos puntos de Baleares, porque los restos de las tormentas pueden extender nubes medias y altas hacia el lugar por el que se pondrá el Sol. También habrá nubosidad en el litoral de Alborán y en las vertientes septentrionales de las islas Canarias de mayor relieve.
En el resto de España predominarán los cielos despejados. AEMET recuerda un detalle importante: como el Sol estará casi pegado al horizonte, una masa nubosa situada hacia el oeste o noroeste, incluso a bastantes kilómetros, puede interponerse justo en el momento decisivo. Conviene consultar el satélite y el visualizador meteorológico oficial dos o tres horas antes. El cielo tendrá la última palabra.
Las gafas que sí valen y las seis retiradas
Mirar directamente al Sol puede quemar la retina sin producir dolor inmediato. Las únicas gafas válidas deben cumplir la norma ISO 12312-2:2015, llevar marcado CE, declaración europea de conformidad y encontrarse sin arañazos, dobleces ni perforaciones. Hay que colocárselas antes de levantar la vista y apartar los ojos antes de quitárselas.
Nada de gafas de sol, radiografías, discos compactos, cristales ahumados o inventos domésticos. Tampoco deben utilizarse prismáticos, cámaras o telescopios sin filtros específicos colocados delante del objetivo. Quienes estén fuera de la franja de totalidad —Madrid y Barcelona, por ejemplo— no deberán retirar la protección en ningún momento.
Las autoridades han ordenado sacar del mercado seis productos, incluso algunos que mostraban referencias a la normativa: Lionstar LSP1, ECP Eye Care Professional, Pelispan, Orro O37-R —lote 2603-01—, Opticalia GP0247 y Homanage QW-50Z1. Sus filtros son excesivamente oscuros y pueden inducir al usuario a desplazar las lentes para localizar el disco solar, dejando los ojos expuestos. Estas son las referencias exactas.
La visión borrosa, las manchas oscuras o la deformación de las imágenes pueden aparecer entre seis y 48 horas después. Si ocurre, toca acudir al oftalmólogo. La retina no avisa con dolor.
Ni arcenes, ni incendios, ni regresar todos a la vez
La DGT pide evitar desplazamientos innecesarios, utilizar los más de 360 puntos habilitados y no detenerse bajo ningún concepto en calzadas o arcenes. Quien conduzca durante el oscurecimiento deberá encender las luces de cruce, aumentar la distancia de seguridad y, por supuesto, no ponerse las gafas especiales al volante. También recomienda esperar antes de regresar para no convertir las carreteras secundarias en un embudo. Estas son sus indicaciones completas.
El calor superará los 35 grados en numerosos puntos y el riesgo de incendio será muy alto o extremo. Agua, protección solar y cabeza. Nada de encender fuego ni de aparcar sobre vegetación seca. El eclipse dura unos segundos; un incendio, bastante más.
Una experiencia que desborda a quien la vive
El astrofísico Jorge Pérez Gallego compara la energía colectiva de la totalidad con la de “un gran concierto” o la de “cantar un gol”. Javier Armentia la define como una experiencia “única, extraña, impresionante y sobrecogedora”.
Las investigaciones realizadas tras otros eclipses detectaron incluso que, durante unas horas, quienes los habían contemplado escribían más “nosotros” y menos “yo”. Esta tarde España mirará hacia arriba. Y durante un minuto será difícil mirar otra cosa.