JUCIL rechaza las acusaciones del Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos contra la Guardia Civil
La asociación defiende la actuación de los agentes durante la crisis fronteriza de Ceuta y reclama a las instituciones españolas un respaldo claro ante los señalamientos del organismo marroquí.
Agentes de la Guardia Civil intentan proteger la frontera entre España y Marruecos, a 31 de julio de 2026, en Ceuta (España
JUCIL ha salido en defensa de la Guardia Civil tras las acusaciones formuladas por el Consejo Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de Marruecos sobre la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad españolas durante la crisis fronteriza de Ceuta.
La asociación profesional rechaza de forma tajante los señalamientos del organismo marroquí, que atribuye a las fuerzas españolas responsabilidades generales por supuestos malos tratos. JUCIL sostiene que esas afirmaciones no se corresponden con la realidad de la actuación desarrollada por los agentes.
Según la organización, los guardias civiles actuaron y continúan actuando en un contexto de elevada exigencia operativa, con el objetivo de proteger a la población, prestar auxilio humanitario y garantizar la seguridad de una frontera que forma parte tanto del territorio español como de la Unión Europea.
JUCIL defiende además que la actuación de los agentes se encuentra plenamente sometida al marco legal español y europeo y recuerda que la Guardia Civil está sujeta al control de los juzgados y tribunales, el Parlamento, el Defensor del Pueblo y otros organismos de supervisión.
La asociación incide también en que España está integrada en los principales sistemas internacionales de protección de los derechos humanos y sometida a la jurisdicción de organismos como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
Por ello, JUCIL considera que no resulta procedente lanzar acusaciones genéricas contra la Guardia Civil sin aportar pruebas concretas y sin recurrir a los mecanismos institucionales y judiciales establecidos.
La organización reclama, además, que los agentes destinados en la frontera dispongan de medios materiales suficientes, instrucciones claras y respaldo institucional para desarrollar su trabajo con seguridad jurídica, especialmente ante situaciones de elevada presión operativa.
JUCIL pide directamente a las instituciones españolas que adopten una posición clara en defensa de la labor realizada por los guardias civiles en Ceuta y reclama que las relaciones y la cooperación con Marruecos en materia migratoria y fronteriza se desarrollen desde el rigor y a través de los cauces institucionales.
El secretario general de JUCIL, Ángel Lezcano, asegura que la organización mantendrá una postura firme ante cualquier intento de responsabilizar a los agentes de situaciones complejas que, según subraya, no han generado ellos mismos.
La asociación concluye reafirmando su compromiso con la legalidad y los derechos humanos, al tiempo que advierte de que seguirá defendiendo el honor profesional de los guardias civiles frente a acusaciones que, a su juicio, no cuenten con suficiente respaldo probatorio.