El PP vuelve a citar a Marlaska en el Senado y Moncloa prepara otra espantada
La Comisión de Interior de la Cámara Alta se reunirá el jueves 20 para exigir explicaciones sobre Ceuta, pese a que el Gobierno insiste en que el ministro no acudirá y prefiere comparecer el 28 ante el Congreso

El presidente de la Comisión de Interior del Senado, Fernando Martínez-Maíllo Toribio, junto a la silla vacía de Marlaska
El Partido Popular está dispuesto a convertir la silla vacía de Fernando Grande-Marlaska en mobiliario fijo del Senado. Tras el plantón protagonizado esta semana, la mayoría absoluta popular ha convocado otra reunión extraordinaria de la Comisión de Interior para el próximo jueves 20 de agosto. Y Moncloa ya avanza que el ministro volverá a ausentarse.
Según el orden del día de la Cámara Alta, Marlaska ha sido citado nuevamente para informar sobre la crisis migratoria de Ceuta. El PP habilitó agosto para exigir explicaciones urgentes a los titulares de Interior, Exteriores y Defensa, sin esperar a que el Gobierno considere terminadas sus vacaciones parlamentarias.
El precedente está demasiado reciente. El pasado miércoles, la Comisión de Interior se reunió sin el compareciente. Acudieron únicamente PP, Vox y Junts, mientras el asiento reservado al ministro permaneció vacío. El presidente del órgano, Fernando Martínez-Maíllo, calificó su ausencia como un acto de «desobediencia deliberada» y anunció posibles respuestas políticas y legales.
El Ejecutivo sostiene que Marlaska no tiene obligación de someterse al calendario diseñado por el PP y recuerda que comparecerá a petición propia en el Congreso el 28 de agosto. Los populares responden que un ministro no puede escoger ante qué Cámara rinde cuentas ni fijar la fecha que más le conviene cuando existe una emergencia abierta.
La nueva citación forma parte de un pulso más amplio. José Manuel Albares y Margarita Robles también figuran en el calendario extraordinario del Senado, aunque Defensa sí ha mostrado disposición a buscar otra fecha.
El PP sabe que Marlaska probablemente tampoco cruzará esta vez la puerta de la comisión. Pero pretende que la fotografía vuelva a producirse: el Senado abierto, Ceuta esperando respuestas y el ministro otra vez representado por una silla vacía. Si Interior no comparece, al menos su ausencia tendrá ya sesión de repetición.