Sánchez disfrutó de La Mareta con Illa mientras miles de migrantes seguían en las calles de Ceuta
El presidente catalán y su mujer permanecieron tres noches alojados en el palacio de Patrimonio Nacional durante sus vacaciones
Pedro Sánchez con Salvador Illa
Pedro Sánchez invitó al presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, y a su mujer, Marta Estruch, a alojarse durante tres noches en el Palacio de La Mareta, en Lanzarote, en plena crisis migratoria de Ceuta. Según publica OKDIARIO, el matrimonio se desplazó hasta la isla el pasado 5 de agosto y permaneció en la residencia hasta el sábado 8.
Salvador Illa y su esposa se alojaron en el palacio de Patrimonio Nacional durante su estancia en Lanzarote. El viaje se produjo cinco días después de que Sánchez y Begoña Gómez llegaran a La Mareta para iniciar sus vacaciones de verano. Según la información publicada, el presidente catalán realizó el desplazamiento con carácter privado y su estancia en la residencia presidencial no fue anunciada públicamente.
No era la primera vez que Illa acudía a La Mareta como invitado de Sánchez. El presidente del Gobierno ya había invitado al dirigente catalán durante sus vacaciones de 2024 y 2025. Illa es una de las personas que forman parte del círculo de confianza de Sánchez y ambos mantienen también una relación política dentro del PSOE.
Durante su estancia en Lanzarote, Illa contó con su dispositivo de seguridad de los Mossos d'Esquadra. Los agentes que acompañaron al presidente catalán y a su mujer durante las vacaciones se alojaron en un hotel de la isla, según la citada información, y se sumaron al dispositivo encargado de proteger al presidente del Gobierno durante su estancia en La Mareta.
La visita de Illa se produjo mientras Ceuta continuaba afrontando las consecuencias de la entrada masiva de migrantes registrada a finales de julio. Y es que miles de personas permanecían todavía en la ciudad autónoma después de aquella entrada y durante el periodo vacacional de Sánchez se produjo además un nuevo intento de acceso que no llegó a culminarse. El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, había reclamado al Gobierno central medidas para hacer frente a la situación, pero Sánchez continuaba a lo suyo en Lanzarote.