Puente desbarra: dice que Vivas está "contaminado" por Feijóo y exculpa a Marruecos
El ministro admite que España fue incapaz de frenar la entrada de unas 72.000 personas, pero pide "paciencia" y atribuye las críticas del presidente ceutí a la influencia del presidente del Partido Popular

Óscar Puente: soluciones para Ceuta, no; ataques al PP, todos
Óscar Puente ha encontrado al culpable de que Juan Jesús Vivas haya perdido la paciencia con el Gobierno. No es Pedro Sánchez, no es la falta de respuestas y tampoco Marruecos. Según el ministro de Transportes, el presidente de Ceuta está “contaminado” por Alberto Núñez Feijóo.
La descalificación llega después de que Vivas concediera al Ejecutivo un plazo de 30 días para devolver la normalidad a una ciudad que todavía soporta las consecuencias de la entrada masiva de inmigrantes del 30 y 31 de julio. El dirigente ceutí denunció “pasividad casi absoluta”, acusó a Moncloa de “maquillar la realidad” y amenaza con acudir a la Justicia y a las instituciones europeas.
La respuesta de Puente no ha sido anunciar nuevos medios, plazos o medidas. El ministro atribuye el endurecimiento de Vivas a la estrategia del líder del PP, que tiene “una capacidad tremenda de contaminar y contagiar a todo el mundo”. “Con Vivas también lo está consiguiendo”, ha remachado.
Incapaces de parar la entrada
El ataque político resulta especialmente llamativo porque Puente admite que las autoridades fueron incapaces de contener la avalancha. “El fenómeno se desbordó y no hubo capacidad de hacerle frente”, reconoce sobre las aproximadamente 72.000 personas que accedieron a Ceuta durante casi 24 horas.
El ministro descarta, además, que Marruecos organizara la operación. “No estamos en la tesis de que esto haya sido algo organizado”, asegura, pese a que el dispositivo marroquí sí consiguió impedir otro intento de entrada masiva el pasado 15 de agosto.
Puente achaca lo ocurrido al empobrecimiento de las localidades próximas a Ceuta, a la resolución judicial que impide determinadas devoluciones inmediatas y al consiguiente “efecto llamada”. Para el Gobierno, Rabat sigue siendo un “aliado indispensable” y las relaciones bilaterales son “excelentes”.
Mientras Vivas sostiene que Ceuta vive una situación excepcional y exige recuperar el control de la frontera, Puente pide “paciencia” y defiende que Sánchez ha puesto “toda la carne en el asador”.
Así, el ministro que reconoce que el Estado no pudo detener la entrada de 72.000 personas considera contaminado no al problema, sino a quien exige que se resuelva.