Feijóo pone nombre al plan de Sánchez: un plebiscito contra la Corona
El líder del PP sostiene que Moncloa busca deslegitimar las instituciones, sustituir el sistema autonómico por una confederación plurinacional y convertir las próximas generales en una batalla entre dos bloques irreconciliables de españoles
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo
Para Alberto Núñez Feijóo, Óscar Puente ya no es un verso suelto ni su ataque a Felipe VI una simple rabieta de sobremesa. El líder del PP ha colocado la ofensiva del ministro contra la Corona dentro de un plan mucho más amplio: un “auténtico programa destituyente que nadie ha votado” y que terminaría convirtiendo las próximas elecciones generales en un plebiscito sobre el propio Estado.
Feijóo ha lanzado la acusación este martes en Ribadeo, durante un acto dedicado a Leopoldo Calvo-Sotelo. El escenario le ha servido para contraponer el “momento constituyente” de la Transición, basado en la reconciliación, con la etapa actual, marcada —según su diagnóstico— por la ruptura institucional, la polarización y el deterioro de las garantías jurídicas.
“Padecemos un Gobierno que actúa contra la Nación y contra el Estado, ocupándolo, degradándolo y desarmándolo”, ha afirmado. Para el líder del PP, Sánchez pretende sustituir el modelo autonómico por una “plurinacionalidad de carácter confederal” mediante una “mutación constitucional por la puerta de atrás”, sin mayoría social, Presupuestos ni un respaldo parlamentario suficiente.
Puente deja de parecer un verso suelto
En esa hoja de ruta sitúa Feijóo los ataques contra las instituciones que todavía conservan autonomía frente a Moncloa: la Corona, el Poder Judicial y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Y ahí aparece Óscar Puente, al que ha acusado de comportarse de manera “tabernaria” y de protagonizar el “hecho sin precedentes” de señalar públicamente al Rey.
El ministro calificó de “absoluta ignominia” la fotografía de Felipe VI con el periodista Javier Negre y posteriormente sostuvo que el jefe del Estado había cruzado una “línea roja”. Puente niega que exista una estrategia gubernamental contra la Monarquía y presenta sus palabras como una reacción personal. Feijóo, por el contrario, ve una pieza encajada en un tablero mayor.
Su advertencia coincide con la secuencia sobre la que ESdiario viene alertando: primero se desgasta la institución, después se divide a los españoles entre defensores y detractores de la Corona y, finalmente, se lleva el modelo de Estado hasta las urnas aprovechando las generales.
Feijóo no ha asegurado que exista ya un referéndum convocado ni ha aportado un calendario. Sí sostiene que Sánchez pretende presentar las próximas elecciones “como un plebiscito” y dividir a los ciudadanos “en dos bandos irreconciliables”. Puente podrá seguir vendiendo espontaneidad, pero su acometida contra Felipe VI empieza a parecerse demasiado a la avanzadilla de una batalla que Moncloa todavía niega.