La profecía sobre España que le ha costado el puesto a un columnista de La Vanguardia: la III República
El notario y articulista Juan José López-Burniol ve suspendida su larga colaboración con el diario tras el rechazo de su columna “La revancha”, que advierte de un conflicto civil híbrido y el fin del régimen del 78.
Juan José López-Burniol
El notario, profesor universitario y habitual colaborador de La Vanguardia, Juan José López-Burniol, ha visto interrumpida su relación con el periódico tras remitir una columna de opinión titulada La revancha en la que hace un vaticinio sobre el futuro de España al que nos ha abocado el sanchismo. Según el mensaje que el propio autor ha enviado por WhatsApp a sus contactos, el miércoles remitió el texto para su publicación habitual del sábado. Ese mismo día recibió un correo del director, Jordi Juan, de acuerdo con el editor Javier de Godó, bajo el epígrafe "Retirada de l’article", en el que se le comunicaba la decisión de "suspendre la nostra relació".
López-Burniol da la colaboración "por definitivamente extinguida" y ha optado por difundir el texto para "sostener lo que digo en él, en defensa de España como nación y del Estado que la articula jurídicamente". Considera que las causas son varias e interrelacionadas y no le ha sorprendido el momento elegido, a finales de agosto.
López-Burniol, nacido en Alcanar (Tarragona) en 1945, es una figura conocida en el ámbito jurídico y económico catalán. Fue decano del Colegio de Notarios de Cataluña, vicepresidente del Colegio General del Notariado y vicepresidente de la Fundación La Caixa entre 2017 y 2024. Durante años escribió en La Vanguardia con un tono cada vez más crítico hacia la política del Gobierno de Pedro Sánchez y hacia lo que considera un uso político de la memoria histórica.
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El contenido de la columna rechazada
En La revancha, López-Burniol sostiene que desde hace años se ha instalado en España un "ansia de revancha" de la Guerra Civil, convertida en una nueva contienda "híbrida": no con ejércitos en campos de batalla, sino mediante fractura social deliberada, bloqueo institucional y polarización radical. Identifica dos bandos separados por lo que llama "un maldito muro" erigido por el presidente Sánchez: por un lado, las izquierdas y las derechas separatistas catalana y vasca; por otro, el resto de las derechas. Estos, según el autor, coinciden con los del Pacto de San Sebastián de 1930 y los enfrentados en 1936.
El objetivo de esta dinámica, iniciada —afirma— desde el poder por José Luis Rodríguez Zapatero y potenciada por Sánchez, sería poner fin a la Restauración monárquica de Juan Carlos I, derogar la Constitución de 1978, abrogar el régimen del 78, derrocar a Felipe VI y conectar con la legalidad de la Segunda República para instaurar una Tercera República "presidencialista, plurinacional y confederal" que ponga fin a España como nación de solidaridad primaria.
El articulista vaticina que el choque "se iniciará pronto. A lo más tardar, en un año" y que podría coincidir con una crisis agravada en Ceuta y Melilla, que acabaría en "un nuevo 98" y el "Desastre final". España, según su visión, perdería por una política exterior "demencial" y carecería incluso del consuelo del honor salvado por sus soldados, como en Cuba y Filipinas. Cierra con la frase: "Entre todos la matamos y ella sola se murió".
Recomienda la lectura de Hambre de patria, del historiador Juan Francisco Fuentes (discurso de ingreso en la Real Academia de la Historia), sobre el exilio republicano y cómo la Transición se soñó allí antes que dentro. Contrasta a aquellos líderes republicanos con los actuales dirigentes, a los que reconoce legitimidad, pero niega "auctoritas". Concluye deseando un líder "tan demócrata como patriota" que saque a España del trance "desde la ley, con la ley y por la ley", al estilo de De Gaulle o Churchill.
El texto circula ampliamente por WhatsApp desde el fin de semana. López-Burniol ha insistido en que lo difunde únicamente para defender sus tesis sobre la unidad de España y el marco constitucional vigente.