Juan Bravo acusa al Gobierno de "rendirse" ante Marruecos y exige una respuesta firme por Ceuta y Melilla
El dirigente del PP critica que el Ejecutivo agradezca la actuación de Rabat mientras reclama explicaciones a sus socios europeos y exige el retorno de quienes entraron irregularmente en Ceuta
Juan Bravo, del área económica del PP.
El vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras del Partido Popular, Juan Bravo, ha endurecido este lunes sus críticas contra la política del Gobierno respecto a Marruecos y ha acusado al Ejecutivo de Pedro Sánchez de mantener una posición de “rendición” ante Rabat en plena crisis migratoria y territorial que afecta especialmente a Ceuta.
Bravo ha realizado estas declaraciones durante sendas entrevistas en Onda Cero y Telecinco, en las que ha cuestionado la respuesta del Ejecutivo ante Marruecos y ha reclamado una política mucho más firme para proteger las fronteras españolas y europeas de Ceuta y Melilla.
Uno de los puntos que más preocupa al dirigente popular es la posición política mantenida desde Marruecos respecto a las dos ciudades autónomas. Bravo considera una muestra de “debilidad máxima” que desde el país vecino se reivindique la marroquinidad de Ceuta y Melilla sin que, a su juicio, exista una contestación suficientemente contundente por parte del Gobierno español.
“Es un país vecino, pero también hay que decirle dónde estamos nosotros”, ha advertido.
El dirigente del PP considera además desequilibrada la posición adoptada por el Ejecutivo español en sus relaciones internacionales. A su juicio, mientras Moncloa mantiene una actitud de agradecimiento hacia Rabat, reclama explicaciones a otros socios de España dentro de la Unión Europea.
Bravo ha definido al Gobierno como prácticamente “rendido a la política de Marruecos” y ha denunciado que esa actitud contrasta con la dureza utilizada frente a otros países europeos.
Para el responsable popular, el debate no debería centrarse únicamente en determinar hasta qué punto Marruecos permitió, facilitó o dejó de impedir las entradas irregulares registradas en Ceuta, sino fundamentalmente en conocer qué medidas piensa adoptar España.
“El principal asunto es cómo actúa nuestro Gobierno para defender dos ciudades tan españolas y europeas como Ceuta y Melilla”, ha sostenido.
El PP exige acelerar los retornos
Bravo ha situado entre las medidas más urgentes el retorno de las personas que hayan accedido irregularmente a territorio español durante la crisis de Ceuta.
Según ha defendido, solo después de normalizar la situación migratoria podrá la ciudad recuperar plenamente su actividad y dejar atrás las consecuencias económicas, sociales y de seguridad provocadas por las entradas masivas.
El dirigente popular ha recordado además que el PP presentó ya en julio una iniciativa en el Congreso para modificar el tratamiento jurídico de las entradas realizadas por vía marítima.
La propuesta popular pretende que el acceso irregular por mar pueda considerarse también una vulneración directa de la frontera española, equiparando así determinados supuestos a los cruces producidos por tierra y facilitando procedimientos de devolución.
Bravo sostiene que el Ejecutivo rechazó entonces atender esa propuesta y considera que, después de los acontecimientos posteriores, debería recuperarse como uno de los primeros pasos para abordar la crisis.
También ha reivindicado el plan migratorio defendido por Alberto Núñez Feijóo, que, según ha señalado, se encuentra alineado con la política europea de inmigración y asilo y permitiría disponer de un marco común para responder a las presiones migratorias que afectan a las fronteras exteriores de la Unión Europea.
El dirigente popular ha cuestionado igualmente los anuncios de refuerzos realizados por el Gobierno. Según su versión, la ayuda prometida todavía no se habría traducido sobre el terreno en medios suficientes para afrontar la situación.
Bravo ha reprochado especialmente a Sánchez su ausencia durante buena parte del verano y considera que una crisis de estas características debería haber obligado a Moncloa a situar Ceuta entre sus máximas prioridades.
“Dicen que mandarán refuerzos, pero aquí no ha venido nadie”, ha denunciado.
En ese contexto, el dirigente del PP sospecha que el Ejecutivo intentará desplazar la atención hacia otros asuntos políticos durante el inicio del nuevo curso, entre ellos la financiación autonómica, los Presupuestos Generales del Estado o las investigaciones judiciales por corrupción.
Sin embargo, Bravo sostiene que la situación de Ceuta no puede desaparecer de la agenda política porque todavía existen numerosas incógnitas sobre lo ocurrido y sobre la dimensión real de la crisis.
También ha recordado que antes de producirse los episodios más graves, el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, ya había reclamado ayuda al Gobierno central ante el incremento sostenido de las llegadas irregulares.
Según Bravo, durante aquellos días llegaron a registrarse jornadas con varios centenares de entradas, una situación que ya anticipaba la presión que posteriormente soportaría la ciudad.
El dirigente popular, que residió y trabajó durante años en Ceuta, ha destacado además el esfuerzo realizado durante estas semanas por Policía Nacional, Guardia Civil, Fuerzas Armadas, Protección Civil, Autoridad Portuaria y los servicios dependientes del Gobierno de la ciudad.
Bravo ha descrito la situación vivida por muchos de estos profesionales como de auténtica “desesperación” ante la falta de recursos y la presión acumulada.
Por ello, además de medidas inmediatas, el PP reclama una reforma estructural de la frontera ceutí. Bravo pide una infraestructura “moderna del siglo XXI”, dotada de más personal, mejores medios tecnológicos y mayor capacidad operativa para afrontar futuras crisis.
Una reivindicación que el dirigente popular considera especialmente necesaria teniendo en cuenta que la presión migratoria no se limita al lado español de la frontera y que Marruecos también funciona como territorio de tránsito para miles de personas que intentan alcanzar Europa.