Meloni endurece el castigo a Sánchez y prolonga los controles a España por la crisis de Ceuta

Italia considera que persisten los riesgos que llevaron a recuperar las verificaciones fronterizas y aplaza de nuevo la vuelta a la normalidad con España.

La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez.EUROPA PRESS / MONTAJE ESDIARIO

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Giorgia Meloni ha decidido prolongar otros 15 días los controles fronterizos a los viajeros procedentes de España ante la falta de avances suficientes en la crisis migratoria de Ceuta. El Gobierno italiano entiende que las circunstancias que motivaron la medida siguen presentes y mantiene así una decisión excepcional que vuelve a colocar al Ejecutivo de Pedro Sánchez bajo presión dentro de la Unión Europea.

Roma había establecido inicialmente estos controles durante un mes tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta. Cumplido ese plazo, Italia debía decidir si recuperaba por completo la normalidad dentro del espacio Schengen o si mantenía las verificaciones. La respuesta ha sido prolongarlas.

El Ejecutivo de Meloni sostiene que la situación en la ciudad autónoma continúa generando preocupación y que todavía existen elementos relacionados con la inmigración irregular y la seguridad que justifican mantener las comprobaciones adicionales.

El ministro italiano del Interior, Matteo Piantedosi, ya había anticipado en los últimos días que Roma no consideraba superada la crisis. Según explicó, las circunstancias que llevaron a Italia a adoptar los controles seguían siendo visibles y no existían todavía garantías suficientes para eliminarlos.

Piantedosi llegó a definir lo ocurrido en Ceuta como un episodio capaz de afectar no únicamente a España, sino también al resto de socios europeos, al considerar que una crisis migratoria de estas características puede tener consecuencias sobre la libre circulación dentro de la Unión.

Italia insiste en que no se trata de impedir la entrada de ciudadanos españoles ni de romper la libre circulación con España. Las verificaciones afectan fundamentalmente al control documental de los viajeros y, de manera especial, a ciudadanos de terceros países que llegan a territorio italiano procedentes de España.

La decisión supone, sin embargo, que un mes después del inicio de la crisis el Gobierno de Meloni sigue sin dar por resuelto el problema y mantiene una medida extraordinaria entre dos países miembros del espacio Schengen.

El Ministerio del Interior italiano ha defendido desde el principio que las restricciones permanecerán únicamente mientras persistan los riesgos que llevaron a imponerlas. Eso implica que Roma condiciona la retirada definitiva de los controles a la evolución de la situación en Ceuta y no simplemente al cumplimiento de un plazo determinado.

También el ministro italiano de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, había advertido en los últimos días de que el Gobierno seguía observando con atención lo que ocurría en la ciudad autónoma antes de tomar una decisión definitiva sobre la reapertura completa.

La postura italiana contrasta con los mensajes de estabilización que ha trasladado el Gobierno de Pedro Sánchez. Mientras el Ejecutivo español trata de avanzar hacia la normalización después de semanas de fuerte presión migratoria, Roma mantiene que todavía existen motivos suficientes para conservar las verificaciones.

Italia recurrió a esa posibilidad a comienzos de agosto y ahora extiende la medida durante otros 15 días. La decisión mantiene abierto el choque político entre Roma y Madrid y convierte nuevamente a Ceuta en el argumento utilizado por Meloni para justificar una restricción que afecta directamente a los desplazamientos desde España.

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El movimiento supone además un nuevo contratiempo para Sánchez en plena gestión de la crisis. Italia, uno de los principales socios de España en el Mediterráneo, sigue sin considerar suficiente la respuesta adoptada hasta ahora y mantiene activada una medida excepcional que únicamente levantará cuando estime que han desaparecido los riesgos que detectó tras el estallido de la crisis en Ceuta.