Sánchez, cara a cara con el Rey en Zarzuela después de señalarle por Ceuta
THE OBJECTIVE ha adelantado la información apuntando a una reunión fuera de agendas oficiales y de tres horas y media. Fuentes de Moncloa han confirmado a ESdiario la cita, pero afirman que estaba agendada y sin matizar duración.
La tensión abierta alrededor de la Corona y Moncloa a raíz la crisis de Ceuta ha tenido este lunes un nuevo capítulo lejos de los focos y del todo inesperado. Según ha informado THE OBJECTIVE, Pedro Sánchez y Felipe VI habrían mantenido un encuentro de tres horas y media en el Palacio de la Zarzuela. Una reunión secreta (fuera de agendas oficiales) que llega en el momento más crítico en Ceuta y apenas unas horas después de que el presidente del Gobierno haya lanzado un reproche público al Rey por no haber visitado la ciudad autónoma durante su reinado.
Citando a testigos presenciales, el citado medio apunta que Sánchez ha llegado a Zarzuela para la cita que ha comenzado a las 16.00 horas y se ha prolongado hasta las 19.35. Destacan que el encuentro no había sido anunciado previamente y tampoco figuraba en las agendas oficiales del jefe del Ejecutivo ni del monarca.
Tras el revuelo surgido por la información, fuentes de Moncloa consultadas por ESdiario apuntan que la cita sí estaba agendada: "El Presidente del Gobierno y el Rey se han reunido esta tarde en uno de los despachos habituales que mantienen varias veces al mes. El despacho estaba agendado desde antes de verano y ha transcurrido con la normalidad habitual". Sin embargo, no apuntan la duración del mismo. Recalcar que la duración del encuentro -si es de tres horas y media como hablan en THE OBJECTIVE- resulta además poco habitual respecto a los despachos ordinarios entre el presidente del Gobierno y el jefe del Estado, que suelen ser más breves.
Horas antes, durante una entrevista en la Cadena SER, el presidente ha reprochado al Rey que no haya visitado Ceuta y ha defendido que existen "argumentos y razones para que el jefe del Estado visite por fin, después de 20 años, Ceuta y Melilla". Sánchez ha confirmado también que Felipe VI viajará a la ciudad autónoma cuando "se den las condiciones".
El reproche contiene, sin embargo, una evidente imprecisión temporal. Felipe VI accedió al trono en junio de 2014, por lo que lleva algo más de doce años como jefe del Estado y no los "20 años" a los que ha hecho referencia Sánchez. Probablemente, el presidente aludía al tiempo transcurrido desde la última visita de un monarca a Ceuta. Aquella visita tuvo lugar en noviembre de 2007, cuando Juan Carlos I viajó junto a la reina Sofía a Ceuta y Melilla.
Choque Moncloa-Zarzuela en el punto más elevado
El cara a cara de este lunes en Zarzuela llega, por tanto, en plena controversia entre Corona y Moncloa. Sánchez ha decidido señalar públicamente la ausencia de Felipe VI de la ciudad autónoma y, apenas unas horas después, ambos han mantenido un prolongado encuentro a puerta cerrada cuyo contenido, por el momento, no ha trascendido.
Recordemos que fue Óscar Puente quien abrió la veda de las críticas desde el Gobierno a Feipe VI hace dos semanas, acusando a la Casa Real de haber cruzado “una línea roja” por la fotografía que el monarca se tomó el 7 de agosto con el periodista Javier Negre durante la investidura del presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, en Cali. Este es otro episodio de los varios desencuentros que han tenido ambas instituciones.
También apuntan lo que dijo José María Aznar en mayo, apuntando que la coalición de Sánchez trataría de instalar entre los españoles la idea de que "el sistema constitucional se ha terminado" y, con él, "la Monarquía parlamentaria", para avanzar hacia una "confederación de repúblicas nacionales". Esa es la estrategia para aferrarse a La Moncloa de un Sánchez a la desesperada.
Y es que en el PP interpretan ahora el ataque de Puente al Rey como el primer paso de una estrategia para agitar a la izquierda de cara a 2027 y contemplan incluso la posibilidad de que Sánchez trate de impulsar una consulta sobre la forma de Estado coincidiendo con las elecciones generales como baza para movilizar a su electorado y conservar La Moncloa.