El demoledor zasca a Sánchez de un histórico socialista: “El PSOE murió con Pedro Sánchez”
El exsecretario general del PSOE madrileño da por liquidado el partido que conoció durante décadas y lanza una advertencia todavía mayor: “Ahora lo que nos preocupa es España”
No es Alberto Núñez Feijóo, Santiago Abascal ni uno de los adversarios habituales de Pedro Sánchez. Es Tomás Gómez, histórico dirigente socialista y exsecretario general del PSOE de Madrid, quien ha firmado una de las sentencias más demoledoras contra el presidente del Gobierno y la transformación sufrida por su antiguo partido durante los últimos años.
“El Partido Socialista murió con Pedro Sánchez y ahora lo que nos preocupa es España”, ha asegurado Gómez en unas palabras que rápidamente han comenzado a circular por las redes sociales. Una frase especialmente contundente porque ya no plantea únicamente una discrepancia con el liderazgo de Sánchez: directamente da por desaparecido el PSOE que conoció durante décadas.
La clave está, precisamente, en la segunda parte. Para Gómez, el problema habría dejado de ser exclusivamente qué ocurre dentro de Ferraz. La cuestión, a su juicio, es ya qué consecuencias tiene para España un Gobierno y un proyecto político completamente identificados con la figura de Sánchez.
Gómez lleva meses dando por muerto al PSOE
La declaración no aparece de la nada. Tomás Gómez lleva meses endureciendo progresivamente sus críticas contra Sánchez. El pasado mes de junio ya aseguró que “el PSOE ha muerto”, afirmando que lo decía “con tristeza” después de más de cuatro décadas vinculado al partido.
También ha acusado al presidente de haber vaciado al PSOE de debate interno y de haber convertido la organización en una estructura completamente subordinada a su liderazgo. Tras la debacle socialista en las elecciones andaluzas de mayo, Gómez llegó a sostener que Sánchez había “destrozado” el partido y reclamó abiertamente su salida: “Hay que echarle”.
Una escalada verbal que ahora alcanza un nuevo nivel. Ya no habla solamente del deterioro electoral del PSOE, de sus problemas internos o de la falta de pluralidad. Gómez sitúa directamente a Sánchez como la frontera entre el antiguo Partido Socialista y una nueva etapa en la que, según su diagnóstico, las históricas siglas habrían dejado de existir tal y como fueron concebidas.
Del problema del PSOE al problema de España
Y es ahí donde su frase adquiere toda su carga política. Durante años, las críticas de los históricos socialistas al presidente han sido presentadas desde Ferraz como asuntos internos, discrepancias generacionales o resistencia de la vieja guardia frente a la renovación del partido.
Gómez rompe ese marco: “Ahora lo que nos preocupa es España”.
El antiguo líder socialista madrileño transforma así el debate sobre el sanchismo en algo mucho más amplio. No se trataría ya de recuperar unas determinadas esencias del PSOE ni de decidir quién debe suceder a Sánchez, sino de las consecuencias institucionales y políticas de una forma de gobernar que Gómez lleva tiempo cuestionando.
Hace apenas dos meses acusaba al Ejecutivo de haber “menoscabado” elementos construidos alrededor de la Constitución, citando expresamente la separación de poderes, el Poder Judicial, el Legislativo y el respeto a la sociedad española.