efemérides
Las palabras de Sánchez sobre los jueces que desataron la tormenta por Begoña Gómez y su hermano
Tres asociaciones judiciales respondieron a Sánchez tras cuestionar a jueces por las causas de Begoña Gómez y David Sánchez
El 2 de septiembre de 2025, Pedro Sánchez abrió uno de sus enfrentamientos más sonados con la judicatura. Apenas unas horas después de que el presidente del Gobierno asegurara que en España había «jueces haciendo política», tres de las cuatro principales asociaciones judiciales salieron públicamente a responderle y reclamaron respeto por la independencia de los tribunales.
Las declaraciones se habían producido la noche anterior, durante una entrevista en Televisión Española. Sánchez fue preguntado por las investigaciones judiciales que afectaban a su entorno familiar, entre ellas las causas relacionadas con su mujer, Begoña Gómez, y con su hermano, David Sánchez.
Fue entonces cuando pronunció una de las frases que más polémica generó: «hay jueces haciendo política y políticos que tratan de hacer justicia». El presidente defendió además que el Consejo General del Poder Judicial debía reflexionar sobre determinados procedimientos que, a su juicio, podían resultar cuestionables.
La contestación llegó al día siguiente. La Asociación Profesional de la Magistratura, la Asociación Judicial Francisco de Vitoria y Foro Judicial Independiente rechazaron las palabras de Sánchez y advirtieron de que ese tipo de afirmaciones podían poner bajo sospecha la actuación de los jueces y afectar a la imagen de independencia del Poder Judicial.
La presidenta de la Asociación Profesional de la Magistratura, María Jesús del Barco, fue especialmente crítica y reprochó al jefe del Ejecutivo que cuestionara públicamente a los magistrados. Desde la Asociación Judicial Francisco de Vitoria también se insistió en que los jueces actúan sometidos a la Constitución y a la ley y no siguiendo intereses políticos.
Foro Judicial Independiente calificó igualmente de graves las declaraciones del presidente, mientras que Juezas y Jueces para la Democracia mantuvo una posición diferente. Esta última asociación mostró reservas sobre las palabras de Sánchez, aunque también puso el foco en la utilización política que, a su juicio, podía hacerse de algunos procedimientos judiciales.
El choque adquiría una dimensión especialmente delicada porque el presidente había lanzado sus críticas al hablar de causas que afectaban directamente a su familia. Begoña Gómez se encontraba inmersa en una investigación judicial que había provocado una fuerte presión política sobre Moncloa, mientras David Sánchez también afrontaba su propio procedimiento en Extremadura.
Las palabras de Sánchez fueron interpretadas por buena parte de la carrera judicial como un cuestionamiento directo de los magistrados encargados de esas investigaciones. El Gobierno, sin embargo, no rectificó.
Desde Moncloa se defendió que las críticas del presidente no iban dirigidas contra el conjunto de la judicatura, sino contra actuaciones concretas de una minoría. La entonces portavoz del Ejecutivo, Pilar Alegría, respaldó públicamente a Sánchez y sostuvo que no había ningún problema en señalar determinadas actuaciones.
Aquel 2 de septiembre quedó así marcado por una respuesta poco habitual: tres de las cuatro principales asociaciones judiciales reaccionando prácticamente al mismo tiempo contra las palabras del presidente del Gobierno.
Un año después, aquel episodio sigue siendo uno de los momentos que mejor reflejan la tensión entre Sánchez y determinados sectores de la judicatura, con las investigaciones sobre Begoña Gómez y David Sánchez como telón de fondo.