España se echa a la calle por Ceuta y manda un mensaje claro e incontestable a Sánchez
Miles de personas han salido a las calles para respaldar a Ceuta y defender la integridad territorial después de más de un mes de crisis. Madrid, Zaragoza, Valencia, Sevilla, Palma, Santander o Murcia han sido algunas de las ciudades de una movilización marcada por dos consignas principales: "Ceuta no se vende, se defiende" y "Gobierno dimisión".

Concentración para protestar por las consecuencias de la crisis migratoria en Ceuta.
No hay peor ciego que el que no quiere ver. Mientras el Gobierno de Pedro Sánchez continúa defendiendo su actuación ante la crisis de Ceuta y ha evitado responsabilizar a Marruecos de la entrada masiva de inmigrantes de finales de julio, este jueves la respuesta ha llegado desde la calle. Miles de españoles han participado en concentraciones y manifestaciones repartidas por buena parte del país para defender a la ciudad autónoma y lanzar un mensaje que difícilmente puede pasar inadvertido en La Moncloa.
Las banderas de España y de Ceuta han teñido las principales plazas de numerosos municipios en unas movilizaciones convocadas ante ayuntamientos de todo el territorio. Uno de los lemas que más se ha repetido ha sido “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”, acompañado de gritos contra el Gobierno y contra el presidente del Ejecutivo.
El epicentro de las concentraciones fuera de la ciudad autónoma ha estado en Madrid, donde la plaza de Cibeles ha reunido a 50.000 personas según las cifras ofrecidas por la Delegación del Gobierno. Sin embargo, las imágenes no dejan lugar a dudas.
Pero Cibeles no ha sido una excepción. Miles de personas también se han congregado en Zaragoza, Palma, Valencia, Sevilla, Santander, Murcia, Cáceres, Badajoz y Cartagena, además de numerosas localidades de Castilla-La Mancha, Asturias y Andalucía. Una movilización extendida por buena parte de la geografía nacional que ha convertido la defensa de Ceuta en el denominador común de la jornada.
A las protestas también se han sumado dirigentes políticos. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha participado en la movilización de Madrid y ha vuelto a cargar contra la posición mantenida por el Ejecutivo respecto a Rabat. El líder de la oposición ha acusado al Gobierno de estar “más cerca de Marruecos que del conjunto de España” después de que Sánchez haya exculpado a las autoridades marroquíes de cualquier participación en la llegada masiva de migrantes.
También ha estado presente el presidente de Vox, Santiago Abascal, que ha elevado todavía más el tono contra el Ejecutivo y lo ha calificado de “traidor” y de estar “al servicio como lacayo de Marruecos”.
Desde la tribuna instalada en Cibeles, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha resumido el espíritu de las movilizaciones con tres palabras: “Ceuta somos todos”. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por su parte, ha reclamado la dimisión del Gobierno mientras distintos dirigentes del PP se han repartido por el territorio nacional para participar en las concentraciones.

José Luis Martínez Almeida, Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso durante la concentración en solidaridad con Ceuta en Madrid
La presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), María José García-Pelayo, también ha participado en la jornada desde Jerez, ciudad de la que es alcaldesa, desde donde ha reivindicado el “apoyo a Ceuta y a España”.
Ceuta convierte su día en una reivindicación: más de 25.000 personas en las calles
Si las imágenes se han repetido por toda España, la movilización ha tenido inevitablemente un significado especial en Ceuta. Más de 25.000 personas, según los organizadores, han recorrido las calles de la ciudad autónoma coincidiendo precisamente con el Día de Ceuta, transformando una jornada de celebración en una demostración colectiva de defensa de su españolidad.
La marcha, bajo el lema “Ceuta no se vende, Ceuta se defiende”, ha partido del Patio de Armas de las Murallas Reales y ha atravesado las calles del centro hasta alcanzar las puertas del Palacio Autonómico.

Cientos de personas durante una concentración para protestar por las consecuencias de la crisis migratoria, a 2 de septiembre de 2026, en Ceuta
Allí, cuatro jóvenes en representación de las comunidades cristiana, musulmana, hindú y hebrea han leído el manifiesto “Ceuta somos todos”. “Ceuta eres y serás siempre España”, han proclamado antes de reivindicar la ciudad como “una parte irrenunciable de España”, defender que su soberanía “no se cuestiona” y advertir de que la integridad territorial española “no se negocia”.
El manifiesto ha puesto además el foco en las consecuencias de la crisis iniciada el 30 de julio. Los convocantes han advertido de que la presión está poniendo a prueba los servicios públicos, la seguridad y la capacidad para proteger la frontera. “Ceuta ha respondido, pero Ceuta no puede hacerlo sola”, han señalado antes de reclamar una respuesta de Estado.
Entre sus exigencias al Gobierno figuran reforzar los medios estatales desplegados en la ciudad, garantizar el control fronterizo, aportar los recursos humanos y materiales necesarios y hacer efectivo, con garantías, el retorno de quienes hayan entrado ilegalmente. Porque el mensaje que este jueves ha salido de Ceuta y se ha reproducido en buena parte de España es precisamente ese: lo que ocurre en la ciudad autónoma no afecta únicamente a los ceutíes.