Bruselas asesta otro golpe a Sánchez con tirón de orejas incluido y Ceuta paga las consecuencias: freno a 32 millones de urgencia

La Comisión Europea ha confirmado que todavía tiene “preguntas abiertas” que España debe responder antes de completar el análisis de la ayuda solicitada por el Gobierno para afrontar la crisis migratoria. La falta de aclaraciones vuelve a alimentar las dudas sobre el control real del Ejecutivo sobre una crisis cuyas cifras han generado controversia desde el comienzo.

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Ceuta sigue esperando la ayuda europea mientras Bruselas espera, a su vez, las explicaciones del Gobierno de Pedro Sánchez. Los 32 millones de euros solicitados por España para afrontar la crisis migratoria permanecen pendientes del visto bueno comunitario porque el Ejecutivo todavía no ha remitido todas las aclaraciones y justificaciones que necesita la Comisión Europea para completar su análisis. Un nuevo capítulo que vuelve a colocar sobre la mesa una de las grandes incógnitas de esta crisis: hasta qué punto conoce realmente el Gobierno la dimensión exacta de lo sucedido en la ciudad autónoma.

España presentó la pasada semana ante la Comisión Europea su petición de fondos de emergencia y reclamó, paralelamente, el respaldo de Frontex y Europol. Sin embargo, Bruselas ha explicado ahora que el procedimiento no puede darse todavía por concluido. “En nuestro análisis final todavía hay abiertas ciertas preguntas que las autoridades españolas deben responder, primero”, ha señalado el portavoz comunitario de Interior y Migración, Markus Lammert.

La consecuencia inmediata es que el desembolso de los 32 millones continúa pendiente. La Comisión está analizando de manera prioritaria la solicitud española, pero necesita las respuestas y justificaciones correspondientes antes de validar definitivamente la petición. Una circunstancia especialmente significativa después de semanas marcadas por el baile de cifras sobre la crisis migratoria y que inevitablemente abre interrogantes sobre la información que maneja el Ejecutivo acerca de cuestiones esenciales como el número de personas que entraron en Ceuta, cuántas permanecen todavía en territorio español o cuál es la cifra de menores.

Que España siga sin proporcionar las aclaraciones necesarias para desbloquear una ayuda solicitada precisamente con carácter de emergencia vuelve a proyectar una imagen de falta de control sobre la gestión de la crisis. Si el Ejecutivo reclama recursos europeos para responder a una situación excepcional, deberá justificar ante las instituciones comunitarias cuál es su dimensión y cómo pretende utilizar esos fondos.

Frontex también espera concreción

La cuestión económica no es la única que está encima de la mesa. Pedro Sánchez ha reclamado este jueves a Bruselas que la presencia de Frontex en Ceuta pase a ser permanente. La Comisión Europea ha recordado que está dispuesta a reforzar su intervención, aunque también necesita conocer cómo se desarrollaría en la práctica.

“Estamos listos para reforzar la presencia de Frontex en Ceuta y otras partes de las fronteras si es necesario”, ha recordado el Ejecutivo comunitario, recuperando el mensaje que ya lanzó su presidenta, Ursula von der Leyen, a principios de agosto, cuando comenzó la crisis.

Bruselas ha insistido, de hecho, en que su ofrecimiento está encima de la mesa prácticamente desde el comienzo. “La Comisión Europea ha ofrecido su apoyo desde el día uno, tanto en lo que se refiere a apoyo financiero como ayudas de nuestras agencias, Frontex, Europol y la agencia de asilo”, ha explicado Lammert.

Ceuta ya cuenta con presencia de Frontex, por lo que ahora la Comisión tiene que determinar de qué manera podrían ampliarse las funciones o los equipos desplegados para responder a la situación. Bruselas necesita concretar, por tanto, cómo se implementará tanto la ayuda financiera reclamada por España como el refuerzo de la agencia europea.

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Mientras tanto, los 32 millones solicitados para Ceuta tendrán que esperar. Bruselas asegura que está estudiando la petición española con prioridad y mantiene abierta la puerta al refuerzo de sus agencias, pero antes reclama algo elemental: que el Gobierno responda a las preguntas que todavía siguen encima de la mesa y aporte las justificaciones necesarias. En plena polémica sobre las cifras reales que ha dejado la crisis, la falta de esas respuestas no hace sino aumentar las dudas sobre el control que Moncloa tiene de la situación.