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La foto con Puigdemont que Moncloa quiso hacer ajena al PSOE y Sánchez terminó agradeciendo

El 4 de septiembre de 2023 Yolanda Díaz abrió en Bruselas un contacto con el líder de Junts del que el ala socialista trató de marcar distancias mientras se negociaban los apoyos para la investidura.

Carles Puigdemont y Yolanda Díaz durante su reunión en Bruselas el 4 de septiembre de 2023.

Carles Puigdemont y Yolanda Díaz durante su reunión en Bruselas el 4 de septiembre de 2023.Europa Press

Patricia Rodríguez Corchado

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El 4 de septiembre de 2023 dejó una de las imágenes que anticiparon el giro que acabaría marcando la siguiente investidura de Pedro Sánchez. La entonces vicepresidenta segunda del Gobierno en funciones y líder de Sumar, Yolanda Díaz, viajó hasta Bruselas para reunirse con Carles Puigdemont, cuyos diputados se habían convertido en una pieza determinante para decidir quién podía gobernar España.

La fotografía tenía un evidente peso político. Era la primera reunión pública entre un miembro del Gobierno en funciones y Puigdemont desde que el expresidente catalán se marchó a Bélgica en 2017. Yolanda Díaz acudió acompañada por Jaume Asens, mientras que junto al dirigente de Junts estuvo Toni Comín. La cita se prolongó durante cerca de tres horas y terminó con el compromiso de ambas partes de seguir explorando vías de diálogo.

Pero mientras la imagen recorría España, desde La Moncloa y el PSOE intentaban levantar un cortafuegos. Fuentes del Ejecutivo insistieron ese mismo día en que Díaz había acudido a Bruselas exclusivamente en calidad de líder de Sumar y que, por tanto, «no representa» al PSOE. Incluso aseguraron haber tenido conocimiento del encuentro la noche anterior, cuando la decisión ya estaba tomada.

La distancia fue todavía más explícita desde las filas socialistas. Fuentes del PSOE llegaron a trasladar que la reunión no tenía «nada que ver» con ellos y que la formación mantenía sus propios canales de negociación. El ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, repitió públicamente ese argumento y recalcó que Díaz actuaba como dirigente de Sumar.

Sin embargo, el mensaje de Sánchez aquel mismo día apuntaba en otra dirección. El presidente en funciones se mostraba convencido de que el acuerdo para su investidura podía alcanzarse y agradecía a las fuerzas parlamentarias dispuestas a negociar su «altura de Estado». Informativos Telecinco resumía aquella jornada señalando que Sánchez agradecía el esfuerzo de Yolanda Díaz tras su encuentro con Puigdemont y confiaba en lograr un pacto.

Además, Sánchez empezaba ya a introducir públicamente un discurso que meses después adquiriría una dimensión mucho mayor. Durante una intervención en Madrid habló de la necesidad de actuar con «audacia» para dejar atrás definitivamente la fractura provocada por el procés y reivindicó la política como instrumento para encauzar el conflicto catalán.

Aquella fotografía del 4 de septiembre terminó siendo mucho más que un gesto aislado de Sumar. Dos meses después, PSOE y Junts cerrarían el acuerdo político que permitió la investidura de Pedro Sánchez y que incluía el compromiso para impulsar una ley de amnistía.

Vista con la perspectiva que ofrece el tiempo, aquella jornada dejó una secuencia especialmente significativa: mientras Moncloa trataba de presentar la reunión con Puigdemont como una iniciativa ajena al PSOE, Sánchez comenzaba a allanar públicamente el camino hacia un entendimiento con las fuerzas independentistas del que acabaría dependiendo su continuidad en La Moncloa.

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