Cayetana rescata su aviso sobre la Ley de Nietos para acabar de amargar el día al 'sanchismo'
La diputada popular ha vuelto a poner sobre la mesa las sospechas que expresó meses atrás sobre la finalidad electoral de la norma, una de las cuatro maniobras que entonces atribuyó a Pedro Sánchez para tratar de conservar el poder.
La diputada del PP Cayetana Álvarez de Toledo interviene en el Congreso
La paralización temporal de la Ley de Nietos por parte del Tribunal Supremo ha llevado a Cayetana Álvarez de Toledo a recuperar unas palabras que pronunció meses atrás y que ahora cobran más sentido que nunca. En el mes de junio la diputada del PP ya había colocado esta norma entre las estrategias que, a su juicio, está utilizando Pedro Sánchez para mantenerse en el poder y había lanzado una acusación especialmente contundente: detrás de la medida no estaría únicamente la reparación histórica, sino también un interés electoral.
Álvarez de Toledo dedicó una parte importante de aquel discurso a explicar su interpretación de la llamada Ley de Nietos, vinculada a la Ley de Memoria Democrática y que facilita el acceso a la nacionalidad española a descendientes de españoles que tuvieron que abandonar el país. La popular calculó entonces que la medida podría afectar a alrededor de dos millones de personas en América Latina y aseguró que unas 500.000 ya habían solicitado la nacionalidad.
Pero la cuestión que Cayetana quiso colocar en el centro del debate fue otra: las consecuencias electorales que podría tener la incorporación de esos nuevos ciudadanos españoles. “Uno diría: bueno, ¿por qué no? Que sean españoles, bien. ¿En qué circunscripciones van a votar?”, planteó durante aquella intervención.
La diputada enlazó esa pregunta con la evolución del voto exterior y aseguró que tradicionalmente el PP había conseguido mejores resultados que el PSOE entre los españoles residentes fuera del país. Según expuso, esa tendencia habría cambiado recientemente incluso en citas electorales marcadas por malos resultados de la izquierda en España.
“No nacionalizar españoles, sino electores socialistas”
Fue entonces cuando Álvarez de Toledo lanzó la acusación que ahora ha decidido recuperar después del freno temporal del Supremo. “¿Qué están haciendo con el voto exterior y con la Ley de Nietos?”, preguntó antes de ofrecer su propia respuesta.
“No busca reparar una injusticia histórica esa ley, lo que busca es reparar una grieta electoral, la socialista”, afirmó. Cayetana fue todavía más lejos al resumir cuál sería, según su tesis, la finalidad última de la medida: “No nacionalizar españoles, sino electores socialistas”.
La decisión del Tribunal Supremo de paralizar temporalmente la Ley de Nietos ha devuelto así actualidad a un discurso pronunciado meses atrás y que la propia dirigente popular ha decidido rescatar. Unas palabras en las que ya situaba esta cuestión como una pieza relevante dentro de la estrategia política que atribuía al Gobierno de Sánchez.
Las 4 estrategias de Sánchez para aferrarse al poder
Álvarez de Toledo no habló únicamente de esta norma. En aquella intervención enumeró cuatro estrategias que, en su opinión, estaría siguiendo Sánchez ante el desgaste de su Gobierno. La primera sería tratar de dividir el espacio político situado a la derecha del PSOE favoreciendo que “suba Vox y baje el PP”.
La segunda tendría como protagonista al Poder Judicial y, especialmente, al Tribunal Supremo. Cayetana acusó al Gobierno de tratar de “desacreditar o controlar” a los jueces y vinculó en una misma estrategia las actuaciones políticas impulsadas desde el Ejecutivo y las maniobras atribuidas a Leire Díez. “Entre Leyre y Bolaños no hay una diferencia moral, hay una diferencia jerárquica”, afirmó.
Después situó precisamente la Ley de Nietos como la tercera maniobra, antes de abordar una cuarta estrategia que considera especialmente preocupante: convertir las próximas elecciones en algo más que una elección entre gobiernos y plantearlas como un enfrentamiento entre dos modelos de país.
Álvarez de Toledo sostuvo que Sánchez estaría dispuesto a introducir en ese escenario el debate entre monarquía y república, enfrentando, según su descripción, la Monarquía parlamentaria surgida de la Constitución de 1978 con una “república plurinacional”. Algo que tampoco va muy desencadenado tras los últimos enfrentamientos entre Moncloa y Zarzuela.
Frente a ese escenario, la diputada popular terminó reclamando una movilización masiva en las urnas. “Él no se va a ir, va a haber que echarle democráticamente y masivamente en las urnas”, dijo, antes de defender que la respuesta debe proceder de los ciudadanos y rechazar la búsqueda de “mesías”, “caudillos” u “hombres fuertes”.
Meses después de aquella intervención, Cayetana ha decidido recuperar especialmente el capítulo dedicado a la Ley de Nietos. Lo ha hecho precisamente cuando la norma se encuentra bajo el foco judicial y después de que el Supremo haya acordado su paralización temporal, devolviendo al primer plano las advertencias que la diputada había lanzado sobre una ley a la que atribuyó desde el principio una finalidad que iba mucho más allá de la memoria histórica.