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Amarga Diada del 11-S para Salvador Illa: las encuestas le dan un buen golpe mientras Sílvia Orriols le pisa los talones

El PSC seguiría ganando las elecciones, pero perdería 11 escaños, mientras Aliança Catalana pasaría de 2 a 25-28 diputados y se convertiría en la segunda fuerza del Parlament ya al acecho de los socialistas

Salvador Illa y Sílvia Orriols

Salvador Illa y Sílvia Orriols

Enrique Martínez Olmos

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Salvador Illa afronta una Diada de Cataluña este 11-S con un motivo evidente para la preocupación: las encuestas dibujan un vuelco en el mapa político catalán que golpea directamente al presidente de la Generalitat y, al mismo tiempo, dispara a Sílvia Orriols. El sondeo de Sigma Dos para El Mundo sitúa al PSC todavía como primera fuerza, pero con un importante retroceso. Los socialistas obtendrían entre 31 y 33 escaños y un 23,3% de los votos, lo que supondría perder 11 diputados respecto a las elecciones de 2024. El presidente ganaría, sí, pero lo haría con una fuerza parlamentaria mucho menor, y para mayor preocupación, con Aliança Catalana pisándole los talones.

El auténtico terremoto para Illa aparece a su derecha del tablero independentista. Aliança Catalana se dispara desde los dos escaños que consiguió en 2024 hasta una horquilla de 25-28, con el 16,7% de los votos. El partido de Sílvia Orriols pasaría así a convertirse en segunda fuerza del Parlament y primera fuerza entre los partidos independentistas. El crecimiento de AC se produce a costa, fundamentalmente, del espacio independentista tradicional. Junts se hundiría hasta los 19-22 escaños, con un 13,2% de los votos, y podría perder hasta 13 diputados respecto a 2024.

La formación de Carles Puigdemont queda además pendiente de su eventual regreso a Cataluña, mientras Sílvia Orriols aprovecha el desgaste de los partidos que protagonizaron el procés para ocupar un espacio cada vez mayor. ERC tampoco consigue despegar. Con Oriol Junqueras al frente, los republicanos se moverían entre 19 y 21 escaños y un 14% de los votos, prácticamente en niveles similares a los de las últimas elecciones. El resultado dibuja así una paradoja política: el independentismo tradicional pierde fuerza mientras una formación nueva, Aliança Catalana, y mucho más contundente en su discurso independentista y contra la inmigración, multiplica por más de diez su representación.

Mientras, el retroceso del PSC esta Diada tiene otra lectura política. Salvador Illa no sólo aparece asociado a su gestión al frente de la Generalitat de Cataluña, sino también a Pedro Sánchez y al Gobierno socialista. Según los datos del sondeo aportados, Illa únicamente consigue retener al 65% de sus votantes, una cifra que apunta a una fuga significativa de apoyos. La proximidad política entre el catalán y Sánchez puede convertirse así en uno de los elementos que expliquen el desgaste socialista. El presidente catalán necesita consolidar su propio perfil y mantener la centralidad mientras el mapa político se fragmenta cada vez más. Y el problema para Illa es que la alternativa que más crece no procede del independentismo de izquierdas, sino de un la Aliança Catalana de Sílvia Orriols que está comiendo terreno a Junts y ERC.

La encuesta llega precisamente cuando Salvador Illa intenta convertir su mensaje de la Diada en una reivindicación de la convivencia frente al discurso de confrontación. En su mensaje institucional, el presidente de la Generalitat pidió combatir el “odio” y advirtió: “No podemos permitir que nada ni nadie ponga en peligro la convivencia”. Una indirecta a la Aliança Catalana de Sílvia Orriols. Illa reivindicó además que “nadie es más catalán que nadie” y apeló al “sentido de país” para afrontar problemas como la nueva financiación y la crisis educativa.

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