CORRUPCIÓN EN LA MONCLOA
Marlaska vuelve a Ceuta con más polémicas: "no" a la Selección y "sí" a los amigos de ETA
El ministro del Interior volverá a ser recibido a la altura de su gestión: aplaudido por los autores de la invasión y abucheado por los españoles. Alberto Núñez Feijóo también está este lunes en Ceuta. Ha ido acompañado por el presidente del Partido Popular Europeo, Manfred Weber.

Otro lunes negro para el ministro del interior. "Viaja a Ceuta y visita el Centro de Acogida Temporal de Extranjeros y distintas unidades de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, así como las dependencias de la Oficina de Asilo y Refugio habilitadas en la ciudad autónoma", expone la agenda del Palacio de la Moncloa. Al término -17:00 horas-, Fernando Grande-Marlaska "atiende a los medios de comunicación, en la sede de la Delegación del Gobierno en Ceuta".
El miembro del Gobierno más reprobado por las Cortes Generales en la historia de España tendrá una acogida a la altura de sus decisiones. Después de sembrar el caos en la ciudad autónoma este fin de semana con el traslado de miles de inmigrantes ilegales al campamento del puerto ceutí, el titular de la cartera de Interior se verá obligado a volver a dar la cara, muy a pesar.
¿Tendrá el valor Fernando Grande-Marlaska de acercarse a escuchar a los ceutíes acampados ante la Delegación del Gobierno en la plaza de los Reyes? La pregunta se contesta por sí sola, a tenor del comportamiento manifestado por el 'jefe' de la Policía Nacional en sus anteriores visitas a la ciudad autónoma.
Cuarta visita: le pitan los ceutíes y le aplauden invasores
53 días de invasión marroquí y solo cuatro visitas del ministro del Interior a la zona atacada por Marruecos. Es significativo el dato. Como también lo es que cada vez que pone un pie en tierra, debe salir a la carrera buscando cobijo y tapándose los oídos. "Traidor y corrupto" es lo más bonito que ha escuchado en sus anteriores viajes a la ciudad autónoma por parte de los vecinos.
Eso sí, los aplausos han llegado por parte de los invasores marroquíes. Agradecidos a las formas y decisiones del ministro del Interior español sobre ellos, han mostrado todo su cariño a él, a Pedro Sánchez y a todo el Ejecutivo de coalición PSOE-Sumar.
Imagen que ha dado la vuelta al mundo y que resume perfectamente la deriva de transigencia 'sanchista' a la afrenta marroquí, en detrimento de los intereses españoles y a favor de los suyos propios.
La inseguridad objetiva cancela el España-México
De la "inseguridad subjetiva" a la "situación excepcional que atraviesa el municipio como consecuencia de la presión migratoria existente". Marlaska se ha cargado el partido de selecciones de fútbol sub-20 alegando que no se podía asegurar la celebración del encuentro en las condiciones oportunas.
La realidad que se esconde tras esta decisión, no es otra que en el ala oeste del Palacio de la Moncloa temen una exaltación de la españolidad en Ceuta, con motivo de este partido de fútbol. No es aventurado asegurar que las gradas del Estadio Municipal Alfonso Murube se teñirían de rojigualda con banderas, bufandas, incluso rostros reivindicando que Ceuta es España, le pese a quien le pese.
Marruecos no vería con buenos ojos ese momento, como tampoco quiere que Felipe VI se fotografíe en por la calles de Ceuta, junto a Juan Jesús Vivas, presidente de la ciudad.
Y, por si todo esto fuera poco, en las últimas horas el foco de la noticia ha regresado al puerto ceutí. Gracias, sobre todo, a la permisividad de un ministro del Interior que, lejos de buscar soluciones trata de obtener rédito político.
Los herederos de ETA, para salvar a Sánchez
Pedro Sánchez no solo se ha abrazado a los herederos de la banda terrorista ETA. Les ha abierto las puertas de la Moncloa y les ha convertido en sus socios más fieles. ¿A cambio de qué? En la excarcelación de los presos etarras está parte de la respuesta. Pero no toda. Hay mucho contenido de alto secreto en ese apretón de manos Sánchez-Otegi.
Solo así se entiende que el titular de la cartera de Interior haya permitido que una organización proetarra disfrazada de ONG como es 'Negu Gorriak', pueda chapotear en la crisis ceutí. Se les permite viajar hasta allí, llamar a la "desobediencia" y defender con su "cuerpo" a los inmigrantes.
Para colmo, quien tiene que proteger a los ceutíes y mantener a raya a los inmigrantes ilegales, manda a los efectivos de la Unidad de Intervención Policial a golpear a los ciudadanos españoles. ¿En qué cabeza cabe?
Y, por si todo esto fuera poco, Alberto Núñez Feijóo también está este lunes en Ceuta. Ha ido acompañado por el presidente del Partido Popular Europeo, Manfred Weber. Cuarta visita del líder de la oposición a la ciudad autónoma. Las mismas que las de un ministro del Interior que hoy volverá a sentir el 'cariño' de los ceutíes.