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Mónica García pierde los nervios y evita responder si el feto sufre durante el aborto: “No entiendo la pregunta”

La ministra de Sanidad se enfrenta a un periodista de El Debate y le acusa de “negacionismo” y de querer “culpabilizar a las mujeres” durante la presentación de su campaña “Abortar sin barreras”.

La ministra de Sanidad, Mónica García, comparece ante la Comisión de Sanidad en el Congreso

La ministra de Sanidad, Mónica García, comparece ante la Comisión de Sanidad en el CongresoJesus Hellin/STUDIO MEDIA 19

Luis Sordo
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Mónica García volvió a exhibir este martes su particular relación con las preguntas incómodas. Durante la presentación de la campaña gubernamental “Abortar sin barreras”, la ministra de Sanidad fue interrogada sobre una cuestión estrictamente relacionada con su departamento: si el feto puede sufrir durante un aborto. Su respuesta no despejó la duda. Optó por enfrentarse al periodista y cuestionar las propias intenciones de la pregunta.

“No entiendo la pregunta”, espetó inicialmente la dirigente de Más Madrid ante la cuestión planteada por El Debate. A continuación, visiblemente molesta, devolvió varias preguntas al informador: “¿Estás queriendo decir que estás haciendo sufrir, que el aborto es un ejercicio de sufrimiento al feto? ¿Crees que hay evidencia de que el feto sufre?”.

Lejos de ofrecer una explicación médica detallada, García zanjó el asunto con una afirmación tan rotunda como imprecisa: “No te voy a contestar porque es tan obvia la evidencia”. La responsable de la política sanitaria española evitaba así aclarar cuál es exactamente esa evidencia, desde qué momento de la gestación se aplicaría y qué grado de consenso científico existe al respecto.

De la pregunta médica a la acusación de “negacionismo”

La ministra trasladó inmediatamente la discusión desde el terreno sanitario al ideológico. Calificó la pregunta como un ejercicio de “negacionismo de la realidad del derecho de las mujeres” y acusó al periodista de introducir un planteamiento destinado a provocar sentimientos de culpa.

Según García, preguntar por el posible sufrimiento fetal es “lo suficientemente perverso” porque pretende “culpabilizar a las mujeres”. También defendió que existe evidencia científica “más que de sobra” para afirmar que el aborto no supone necesariamente un trauma para quien se somete a él.

“Tú podrás decidir si quieres abortar o no abortar, decisión amparada por la ley”, concluyó. Una respuesta centrada en el derecho legal de la mujer, pero que volvió a dejar sin contestar la cuestión original: si el feto experimenta dolor durante el procedimiento.

La evidencia no es tan “obvia” como asegura García

El intercambio se produjo durante un acto institucional organizado para presentar “Abortar sin barreras”, la nueva campaña con la que el Ministerio de Sanidad pretende eliminar los obstáculos para acceder a la interrupción voluntaria del embarazo.

Sin embargo, la cuestión sobre el dolor fetal continúa siendo objeto de discusión científica. Una revisión sistemática publicada en 2025, que analizó 17 estudios clínicos, recogió respuestas fisiológicas y conductuales ante estímulos potencialmente dolorosos desde aproximadamente la mitad del embarazo. Otros investigadores sostienen que no puede descartarse completamente una experiencia consciente de dolor antes de las 24 semanas.

Estos trabajos no convierten el debate en una cuestión cerrada, pero sí contradicen la idea de que formular la pregunta sea un simple ejercicio de “negacionismo”. Precisamente por tratarse de un asunto complejo, la ministra de Sanidad podría haber explicado los distintos criterios médicos y el estado actual de la investigación. En cambio, optó por desacreditar al interlocutor.

Una campaña sin espacio para preguntas incómodas

El episodio resume la estrategia del Gobierno ante cualquier debate que introduzca al feto en la discusión sobre el aborto. La respuesta abandona rápidamente el terreno biológico para refugiarse en el “derecho a decidir” y presentar cualquier duda como un intento de atacar o culpabilizar a las mujeres.

El vídeo del rifirrafe ha comenzado a circular con fuerza en las redes sociales. Mientras los defensores de García celebran su contundencia, numerosos usuarios cuestionan que la máxima responsable de Sanidad se negara a ofrecer una respuesta científica clara.

Mónica García presentó una campaña para abortar “sin barreras”, pero levantó una en cuanto apareció una pregunta incómoda. La ministra que presume de defender la evidencia científica terminó respondiendo con enfado, acusaciones y una evasiva: “No entiendo la pregunta”.

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