Humillan a La Legión en Ceuta y los legionarios estallan contra Pedro Sánchez
La tensión provocada por la invasión de Ceuta alcanza también a la Legión. Fuentes de Defensa trasladan a ESdiario el malestar existente entre los legionarios por una situación que ha condicionado incluso su tradicional aniversario
Capilla ardiente del capitán de la Legión ceutí Álvaro García Jiménez que falleció en el accidente de tren en Adamuz en Ceuta.
La invasión que vive Ceuta desde finales de julio ha terminado afectando incluso a una de las fechas más señaladas del calendario de la Legión. El 20 de septiembre, día en el que se conmemora la fundación de la unidad, los legionarios del Tercio "Duque de Alba" 2º no pudieron vivir la celebración con la normalidad de otros años. El aniversario quedó condicionado por el despliegue permanente de efectivos en las calles de la ciudad.
Según ha podido saber ESdiario de fuentes del Ministerio de Defensa, existe indignación y profundo malestar entre legionarios por la situación que están atravesando y por las consecuencias que está teniendo sobre su actividad. Entre los militares consultados se señala directamente al Gobierno de Pedro Sánchez por la gestión de la crisis y por unas condiciones de despliegue que, según estas fuentes, han terminado afectando incluso a una celebración especialmente importante para la unidad.
No se trata únicamente de una cuestión simbólica. Los legionarios del Tercio "Duque de Alba" llevan semanas sometidos a una elevada carga de trabajo desde la entrada masiva de personas a través de la frontera del Tarajal. El despliegue ha obligado a mantener efectivos permanentemente disponibles y a limitar o suspender permisos, mientras las patrullas y servicios se suceden en distintos puntos de Ceuta. La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) llegó a reclamar la suspensión o aplazamiento de los actos precisamente por la sobrecarga de trabajo de los militares.
La consecuencia ha sido especialmente llamativa en una unidad acostumbrada a preparar durante semanas su aniversario, con una parada militar, homenaje a los caídos y distintos actos de convivencia entre los legionarios. Este año, en cambio, la prioridad ha estado en mantener el dispositivo desplegado ante una crisis que no daba tregua. Días antes del aniversario que en Ceuta existían dudas sobre la celebración y que algunos daban por hecho que no habría una celebración convencional.
Finalmente, el aniversario no desapareció por completo del calendario, pero sí quedó muy lejos de la celebración habitual. El Tercio "Duque de Alba" celebró el 106º aniversario a puerta cerrada, mientras sus efectivos continuaban centrados en el dispositivo de seguridad desplegado en la ciudad. Una humillación para algunos mandos de ese querido cuerpo militar.
El contraste resulta evidente. Mientras en otros acuartelamientos legionarios sí se desarrollaron los tradicionales actos conmemorativos, en Ceuta los militares tuvieron que mantener el foco puesto en una crisis que ha alterado por completo su rutina. En Melilla, por ejemplo, el aniversario estuvo acompañado de una parada militar y de un mensaje del coronel Ignacio García del Castillo reivindicando la disponibilidad de sus hombres para actuar "con inmediatez" cuando reciban la orden.
Y precisamente esa diferencia alimenta el malestar trasladado a ESdiario. Entre los legionarios consultados se lamenta que una situación extraordinaria que llevan soportando desde finales de julio haya terminado afectando a una de las jornadas más importantes para la unidad. Una circunstancia que, según las fuentes del ministerio de Margarita Robles consultadas, está siendo recibida con especial irritación por quienes consideran que son ellos quienes están asumiendo sobre el terreno buena parte del esfuerzo de una crisis cuya gestión corresponde al Gobierno.
La Legión, mientras tanto, mantiene el discurso institucional de disciplina y disponibilidad. El propio jefe del Tercio Gran Capitán de Melilla dejó claro durante el aniversario que los militares no deben hacer análisis políticos y que su cometido es permanecer preparados para cumplir las misiones que reciban. Pero en privado lo hacen, y han estallado. El malestar existe.