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ESdiario localiza la joyería donde el rey Abdalá adquiría sus regalos de protocolo

La histórica casa se abrió paso entre la élite saudí, fabricó varios conjuntos entregados por Abdalá y dejó su firma, marcas de fabricante y referencias en numerosas piezas que permiten identificar su procedencia

ESdiario localiza la joyería donde el rey Abdalá adquiría sus regalos de protocolo

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El rastro de los regalos de alta joyería realizados durante años por el rey Abdalá bin Abdulaziz conduce hasta una histórica casa familiar que construyó buena parte de su prestigio precisamente en Arabia Saudí y que aparece identificada en archivos oficiales estadounidenses como fabricante de varios conjuntos entregados por el monarca.

Se trata de Mouawad, una firma cuya historia comenzó en Oriente Próximo hace más de un siglo y que terminó estableciendo una estrecha relación comercial con las capas más altas de la sociedad saudí. La pista cobra ahora especial interés después de que José Luis Rodríguez Zapatero haya comunicado al juez José Luis Calama que tres juegos de joyas encontrados en una caja fuerte de su despacho fueron un regalo del rey Abdalá recibido durante la visita oficial que el soberano realizó a España los días 18 y 19 de junio de 2007. El expresidente sostiene que aceptó aquellas piezas por “deferencia” y ha solicitado que Arabia Saudí confirme oficialmente su procedencia.

De Beirut a los círculos de la élite saudí

La historia de Mouawad comienza con David Mouawad, nacido en Líbano en 1865. A finales del siglo XIX abandonó su país y pasó más de dos décadas entre Nueva York y México formándose como relojero, orfebre y joyero. Tras regresar a Beirut abrió en 1908 el primer taller de la familia, donde combinaba la reparación de relojes y joyas con la fabricación de piezas únicas encargadas por clientes con una elevada capacidad económica.

El salto decisivo para la compañía llegó con la segunda generación. Fayez Mouawad, hijo del fundador, se trasladó a Arabia Saudí y comenzó a desarrollar allí el negocio familiar. La propia compañía encabeza esta etapa de su historia con una expresión significativa: “Jewelers to Kings”, “joyeros de reyes”. La firma explica que Fayez fue uno de los primeros joyeros que introdujo grandes marcas internacionales de relojería en el reino y que su trabajo empezó a atraer rápidamente a las capas más altas de la sociedad saudí. Esa clientela le permitió construir una importante red de contactos en un país que atravesaba entonces una profunda transformación económica.

La casa fue creciendo al mismo tiempo que lo hacía el peso económico del reino y mantuvo como una de sus especialidades la elaboración de piezas únicas y conjuntos realizados por encargo. Con la tercera generación, la empresa trasladó posteriormente parte de su actividad internacional a Ginebra y amplió su presencia a Europa, Asia y Norteamérica, manteniendo al mismo tiempo su vinculación con Oriente Próximo.

Las marcas que pueden delatar el origen de una pieza

Las joyas de Mouawad pueden incorporar elementos que permiten rastrear su procedencia más allá de su diseño. En piezas documentadas por casas de subastas internacionales aparecen grabados con el nombre “Mouawad” o “Mouawad Paris”, marcas del fabricante, contrastes del metal como 750 en el caso del oro de 18 quilates y en determinados conjuntos, números de referencia individuales para cada pieza.

También se han localizado estuches originales de la firma con una particularidad relevante: algunos conjuntos vendidos en subasta conservaban cajas de Mouawad estampadas con el emblema nacional de Arabia Saudí.

Los archivos de EEUU acreditan los encargos de Abdalá

Décadas después, los archivos oficiales de Estados Unidos permiten documentar directamente el vínculo entre aquella casa de joyería y algunos de los regalos realizados por Abdalá. La colección de la Biblioteca Presidencial Barack Obama conserva diferentes conjuntos enviados por el monarca saudí e identifica expresamente a Mouawad como fabricante.

Uno de ellos es un conjunto de rubíes y diamantes destinado a Michelle Obama, compuesto por collar, pendientes, anillo y pulsera. La ficha oficial señala al rey Abdalá como donante y a Mouawad como fabricante. El archivo conserva también otro conjunto de diamantes y perlas destinado a la entonces primera dama y vuelve a identificar a la misma casa como responsable de su fabricación.

Michelle Obama recibió además un conjunto de estilo Art Déco elaborado con esmeraldas y diamantes que los archivos presidenciales vuelven a identificar como fabricación de Mouawad y regalo del soberano saudí. 

Los propios registros estadounidenses muestran, al mismo tiempo, que Abdalá no recurrió exclusivamente a una única casa. Entre sus regalos aparecen también piezas de Bulgari, como determinados conjuntos destinados a las hijas del matrimonio Obama. Esto permite acreditar documentalmente que Mouawad era uno de los fabricantes utilizados para algunos de los regalos de alta joyería del monarca.

La documentación conservada por Estados Unidos aporta además un elemento especialmente relevante para reconstruir el funcionamiento de aquellos obsequios: las joyas no eran piezas aisladas, sino en numerosos casos conjuntos completos diseñados alrededor de una misma piedra preciosa, con collares, pulseras, pendientes, anillos e incluso relojes y broches.

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La coincidencia se limita a un hecho comprobable: la misma casa que llevaba décadas trabajando para la élite saudí aparece expresamente identificada en archivos oficiales como fabricante de varios conjuntos de joyería entregados por el propio Abdalá en otros países.