La acampada no se mueve: la extrema izquierda arrincona a Sánchez bajo amenaza de un nuevo 15-M

Unas 500 personas han pasado la noche del sábado al domingo en alrededor de un centenar de tiendas instaladas en la Puerta del Sol. El Sindicato de Inquilinas asegura que la protesta continuará sin fecha de salida y señala directamente al Gobierno de Pedro Sánchez.

Decenas de personas amanecen en la Puerta del Sol de Madrid para exigir la aprobación de un decreto sobre viviendaEUROPA PRESS

Publicado por

Creado:

Actualizado:

La Puerta del Sol ha amanecido este domingo con una imagen que Madrid conoce bien: tiendas de campaña, sacos de dormir y grupos de personas organizándose para permanecer en la plaza. Unas 500 personas han pasado allí la noche, según los datos de la Delegación del Gobierno recogidos por Europa Press, después de la manifestación por la vivienda que reunió el sábado a unas 25.000 personas según la misma fuente. Los convocantes elevaron la asistencia a 300.000.

El Sindicato de Inquilinas no plantea, al menos por ahora, recoger las tiendas. Esta mañana ha instalado una carpa con alimentos para ofrecer desayunos a quienes han pasado allí la noche y prepara actividades, talleres y nuevas acciones durante la jornada. La intención comunicada por la organización es permanecer en Sol sin una fecha de salida y utilizar la acampada para elevar la presión sobre Pedro Sánchez antes del Consejo de Ministros del martes.

La escena recuerda inevitablemente al 15-M. También entonces una manifestación terminó desembocando en una acampada en Sol que inicialmente no estaba planteada como una ocupación prolongada. En mayo de 2011, tras las protestas convocadas por Democracia Real Ya, un grupo decidió pasar la noche en la plaza. Después del primer desalojo policial, miles de personas regresaron y la acampada se consolidó durante semanas, con tiendas, asambleas, comisiones y actividades. Quince años después vuelven las tiendas al kilómetro cero, aunque aquella movilización tuvo una dimensión nacional y unas reivindicaciones políticas, sociales y económicas mucho más amplias.

La estrategia es arrinconar a Pedro Sánchez para que éste imponga un decreto Ley en el Consejo de Ministros del próximo martes. "La gente tiene muchas ganas de presionar realmente para que haya un cambio en la vivienda de este país", resalta Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas. "Tenemos claro que tenemos que ser muy contundentes. Si no se aprueban las medidas del 'decreto Maricarmen', este Gobierno no tiene sentido", sentencia la portavoz.

El 'decreto Maricarmen'

Esta vez el objetivo inmediato tiene nombre y fecha. El llamado 'decreto Maricarmen' toma su nombre de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años y con un 50% de discapacidad que fue desahuciada esta semana de la vivienda de Madrid en la que residía desde 1956. El Sindicato de Inquilinas reclama, entre otras medidas, mecanismos permanentes frente a los desahucios, congelar los alquileres actuales, regular los contratos de temporada y habitaciones y establecer prórrogas y renovaciones automáticas. No es un texto del Ejecutivo, sino una propuesta del movimiento inquilino que pretende que Sánchez haga suya. El Gobierno, por su parte, trabaja en su propio real decreto ley de vivienda y negocia apoyos para intentar llevarlo este martes al Consejo de Ministros y lograr posteriormente su convalidación en el Congreso.

Cargando contenidos...

La presión de los acampados se dirige precisamente hacia esa reunión. El Sindicato de Inquilinas quiere que las medidas que reivindica entren en el decreto y ha elevado el tono contra el Ejecutivo al sostener que, si no las aprueba, “no tiene sentido que este Gobierno siga adelante”. La propia Maricarmen también ha enviado un mensaje desde el hospital a Sánchez: “Quiero que lo que me ha pasado a mí sirva para que no le pase a otras personas, quiero que sirva para que la gente luche y para que se cambien las leyes que han permitido mi desahucio”.