La captura de los 'narco-diplomáticos' venezolanos en Barajas compromete a Exteriores
La detención en Barajas de dos antiguos miembros de la Embajada venezolana, uno aún acreditado por Exteriores, obliga a aclarar su estatus, las inmunidades y el alcance de una investigación bajo secreto.
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares
La investigación por los 50 kilos de cocaína intervenidos el pasado 8 de septiembre en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas ha adquirido una dimensión diplomática que obliga a mirar al Ministerio de Asuntos Exteriores. The Objective desvela este domingo la identidad de los dos detenidos: José Rafael Escorihuela Pereira, antiguo número dos de la Embajada de Venezuela en Madrid, y Kelvin Jesús Matos Pérez, también vinculado a la legación y excuñado de Nicolás Maduro Guerra. El caso había sido adelantado por El Mundo y posteriormente ampliado por el medio venezolano El Pitazo.
La principal incógnita afecta a Matos. La última lista pública del Cuerpo Diplomático acreditado en España localizada por ESdiario, editada por el propio Ministerio de Exteriores y actualizada a 30 de marzo de 2026, lo mantiene como primer secretario de la Embajada de Venezuela, acreditado desde el 24 de noviembre de 2022. Ese documento oficial convierte su situación en una cuestión que trasciende el suceso policial: falta por aclarar si conservaba esa condición cuando fue detenido y, en su caso, qué régimen de inmunidad le correspondía.
El Pitazo sostiene, citando a una fuente vinculada al caso, que Matos ejercía funciones de vicecónsul y que su inmunidad fue retirada tras el arresto. Ese extremo no consta confirmado públicamente por Exteriores. Las actuaciones continúan bajo secreto de sumario y la información disponible tampoco permite precisar qué participación atribuyen los investigadores a cada detenido.
La situación de Escorihuela es diferente. La documentación oficial española de 2023 sí lo situaba como ministro consejero de la Embajada venezolana, el puesto inmediatamente inferior al de embajador. Sin embargo, ya no aparece en la lista diplomática actualizada en marzo de este año. La propia legación venezolana sostuvo ante el juzgado, según informaciones publicadas esta semana, que llevaba alrededor de dos años desvinculado de la misión.
Escorihuela fue detenido en Barajas después de llegar desde República Dominicana con 50 kilos de cocaína en su equipaje, según las informaciones coincidentes publicadas sobre la investigación. El exdiplomático habría invocado su condición diplomática ante los agentes. Las pesquisas intentan determinar además si existieron viajes anteriores con un patrón similar y si participaron otras personas.
El episodio tiene un antecedente que ESdiario ya ha contado. En febrero, este periódico informó de la acusación de la Fiscalía estadounidense contra Nicolás Maduro, que incluye la presunta utilización de pasaportes diplomáticos para facilitar operaciones de narcotráfico. Esa acusación estadounidense constituye un procedimiento distinto y no prueba conexión alguna con la investigación abierta en Madrid.
La cuestión española es ahora mucho más concreta: aclarar qué sabía Exteriores de la situación administrativa de los arrestados, especialmente de Matos; si seguía formalmente acreditado cuando actuó la Guardia Civil; y qué comunicaciones se produjeron con la Embajada venezolana después de las detenciones. Mientras el sumario siga secreto, cualquier vínculo adicional entre la operación de Barajas y estructuras políticas venezolanas sería una hipótesis, no un hecho acreditado.