Mónica García saca de paseo su ego: "El PSOE no se hubiera movido sin Sumar"
La ministra de Sanidad reivindica el peso de su formación dentro del Ejecutivo, asegura que los socialistas no habrían avanzado solos y amenaza con rechazar un decreto que considere insuficiente
La ministra de Sanidad, Mónica García, con Manuela Bergerot
A Mónica García no le falta autoestima a la hora de valorar el papel de Sumar dentro del Gobierno. La ministra de Sanidad ha aprovechado la negociación del nuevo decreto de vivienda para atribuir a su formación buena parte de los avances del Ejecutivo y repartir al PSOE la responsabilidad por sus resistencias.
"Yo creo que el Partido Socialista no se hubiera movido en ningún caso en materia de vivienda, en la dirección en la que nosotros queremos que se mueva, si no estuviéramos dentro del Gobierno", ha asegurado García este martes, poco antes de comenzar el Consejo de Ministros.
La dirigente de Más Madrid sostiene así que Sumar funciona como una especie de motor ideológico del Ejecutivo. Según su relato, son sus ministros quienes "empujan" desde dentro para conseguir que los socialistas avancen y para lograr que el apellido "progresista" del Gobierno no se quede únicamente en una etiqueta.
La exhibición de músculo llega cuando las dos partes de la coalición mantienen importantes diferencias sobre el decreto de vivienda. García ha advertido de que Sumar no avalará un texto que se quede "a medias" y ha situado la renovación automática de determinados contratos de alquiler entre sus exigencias fundamentales.
Empujar mucho, pero... sin dejar el Ejecutivo
Hasta ahí llega, sin embargo, el órdago. Preguntada por la posibilidad de abandonar el Gobierno si el PSOE no acepta sus condiciones, García ha descartado esa salida. Su explicación vuelve al punto de partida: Sumar necesita permanecer en el Consejo de Ministros porque desde allí consigue que los socialistas se muevan.
El discurso tiene una consecuencia incómoda para Sumar. Si sus ministros reivindican ahora su capacidad para hacer avanzar al Ejecutivo, resulta más complicado presentarse únicamente como espectadores cuando toca explicar aquello que no ha avanzado. La formación lleva compartiendo responsabilidades de Gobierno con el PSOE durante toda la legislatura.
García, de momento, prefiere reivindicar lo bueno y desmarcarse de lo que no lo es. El PSOE, según su versión, no se habría movido sin ellos; Sumar consigue que se mueva y permanecer en el Gobierno es precisamente lo que permite continuar empujando. Las medallas son para Sumar. Los fracasos, según la ministra, pertenecen al PSOE. Ay, el ego...