Belarra se conforma con "las migajas" y Podemos votará sí a los decretos de vivienda

La líder de Podemos garantiza los cuatro votos de su partido apenas 48 horas después de calificar de "trampa" la división de las medidas, exigir su retirada y advertir al Ejecutivo de que la maniobra "no va a colar"

La secretaria general de Podemos, Ione BelarraEuropa Press

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A Ione Belarra las "migajas" finalmente le sirven. Podemos votará este viernes a favor de los dos decretos de vivienda del Gobierno después de dedicar los últimos días a calificarlos de insuficientes, denunciar una "trampa" del PSOE y reclamar incluso al Ejecutivo que retirase los textos antes de llevarlos al Congreso.

La secretaria general de Podemos ha confirmado los cuatro votos favorables de sus diputados después de reunirse con representantes del Sindacato de Inquilinas. Belarra mantiene su desprecio por el contenido de los decretos, pero ha terminado resolviendo el dilema con una pregunta: "¿Migajas es mejor que nada?". Su propia respuesta: "Puede que sí".

La hemeroteca, en este caso, apenas necesita 48 horas. El martes, después de que el Consejo de Ministros decidiera dividir las medidas en dos reales decretos-leyes para facilitar su votación por separado, Belarra acusó al Gobierno de recurrir a una "trampa" y advirtió de que la estrategia no iba a funcionar: "No va a colar".

Un día después endurecía aún más el discurso. Podemos exigía la retirada de los dos decretos para sustituirlos por un único texto, calificaba de "light" una parte del paquete y acusaba al Gobierno de intentar "maquillar" su política de vivienda.

De la "trampa" al sí en apenas 48 horas

Hoy tocaba pirueta. Podemos ha decidido apoyar los dos textos. Belarra argumenta que su formación no quiere convertirse en la excusa que permita justificar que finalmente no se apruebe ninguna medida.

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El voto favorable no significa que Podemos considere suficiente la política del Gobierno. El partido morado mantiene propuestas considerablemente más intervencionistas, desde imponer bajadas de los alquileres hasta incorporar al parque público viviendas actualmente en manos de grandes propietarios.