Nogueras presiona y deja en el aire el apoyo de Junts al decreto con dos palabras que preocupan en Moncloa
Los independentistas mantienen la incertidumbre sobre el futuro parlamentario de las medidas aprobadas por el Consejo de Ministros. Su portavoz ha cuestionado que los textos protejan realmente a las familias y frenen las operaciones de los fondos buitre. También ha advertido de otro problema relacionado con la transmisión de viviendas alquiladas.

La portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras, pasa por delante del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras intervenir en el Congreso.
"Decepcionada y preocupada". Esas han sido las dos palabras con las que Miriam Nogueras ha elevado este miércoles la presión sobre el Gobierno a apenas dos días de que los decretos de vivienda lleguen al Congreso. Junts todavía no descubre sus cartas y su portavoz ha evitado aclarar qué votará el viernes, en un momento en el que las negociaciones continúan abiertas y los independentistas tratan de conseguir cambios que acerquen los textos a sus exigencias. Una estrategia de presión ya repetida pero con una circunstancia (también repetida) que juega claramente a su favor: el Ejecutivo vuelve a necesitar sus votos para sacar adelante sus medidas. Todo vuelve a depender de sus famosos 7 votos.
Nogueras ha explicado que, después de un primer análisis, Junts no considera satisfechos los dos grandes objetivos que había planteado durante la negociación: proteger a las familias y poner freno a los fondos buitre. La portavoz ha advertido de que todavía queda "mucha tarea" y ha asegurado que su formación seguirá revisando "cada página" antes de fijar una posición definitiva. El mensaje deja margen para seguir negociando hasta prácticamente la votación y, al mismo tiempo, mantiene al Gobierno bajo presión.
Uno de los principales reparos está precisamente en las medidas contra los fondos buitre. Nogueras sostiene que la redacción aprobada por el Consejo de Ministros no impide que estos fondos "puedan seguir comprando", pese a que Junts había convertido esta cuestión en una de sus principales reivindicaciones. Tampoco convence a la formación independentista otro punto relacionado con las viviendas alquiladas: según ha explicado su portavoz, si un propietario quisiera dejar un piso arrendado en herencia a su hijo, el inquilino tendría prioridad para hacerse con el inmueble.
El nuevo aviso llega después de una negociación especialmente complicada que terminó obligando al Gobierno a dividir sus medidas de vivienda en dos decretos, en medio de las diferencias entre PSOE y Sumar y de las dificultades para encontrar los apoyos necesarios en el Congreso. Junts ya había advertido durante las conversaciones de que no aceptaría determinadas medidas si entendía que dejaban desprotegidos a los pequeños propietarios y había reclamado que la protección de las personas vulnerables no terminara cargándose sobre sus espaldas.
La incógnita continuará, por tanto, al menos mientras siga abierta la negociación. Nogueras no ha cerrado la puerta a la convalidación, pero tampoco ha regalado al Gobierno ninguna garantía antes del viernes. "Pedíamos rigor y solvencia y estamos preocupados porque en este primer análisis no lo recoge", ha dicho. Hasta entonces, Junts conserva una posición especialmente cómoda para apretar: puede seguir reclamando modificaciones mientras Moncloa hace números consciente de que el destino parlamentario del decreto vuelve a depender de los votos independentistas.