Felipe González se suma a Rajoy y mete el dedo en la llaga del PSOE tras el batacazo del Congreso: recado demoledor
Ambos expresidentes han coincidido en pleno debate sobre un posible adelanto electoral: Pedro Sánchez debería llamar a los españoles a las urnas. El socialista ha recordado, además, que cuando él se quedó sin mayoría para aprobar los Presupuestos optó por convocar elecciones.

Los expresidentes del Gobierno Mariano Rajoy y Felipe González durante una charla en el Foro La Toja
El debate sobre un posible adelanto electoral ha encontrado este viernes dos voces de peso y, sobre todo, una especialmente incómoda para Pedro Sánchez. Mariano Rajoy y Felipe González, dos expresidentes procedentes de partidos enfrentados durante décadas, han coincidido en el Foro La Toja en que ha llegado el momento de volver a llamar a los españoles a las urnas. Rajoy lo ha pedido abiertamente y "ya"; González, socialista y cada vez más alejado de la dirección actual de su partido, lo ha hecho recurriendo primero a la ironía.
"Si digo yo que hay que convocar elecciones, no se convocan", ha bromeado González. Rajoy ha recogido inmediatamente el guante: "Yo tendré más éxito, por eso digo que se tienen que convocar". La conversación se ha producido precisamente en una jornada especialmente delicada para Moncloa después de que el Congreso haya rechazado los dos decretos de vivienda impulsados por el Ejecutivo, un nuevo revés que ha vuelto a alimentar el debate sobre cuánto recorrido parlamentario le queda a la legislatura.
El expresidente popular ha defendido que Sánchez, en realidad, ya llega "tarde". A su juicio, la situación política hacía "obligado desde hace mucho tiempo disolver la Cámara" porque España "no se puede gobernar desde hace mucho tiempo". Una afirmación que adquiere especial relevancia después de comprobarse de nuevo este viernes las dificultades del Ejecutivo para construir mayorías suficientes en el Congreso.
González recuerda a Sánchez lo que él hizo sin Presupuestos
Pero la intervención con mayor carga política para el PSOE actual ha sido probablemente la de Felipe González. El expresidente socialista ha vuelto a marcar distancias con la forma de gobernar de Sánchez y ha colocado sobre la mesa una comparación directa con su propia etapa en La Moncloa.
"¿Se puede vivir sin presupuestos?", se ha preguntado González. Aunque ha reconocido que ahora "parece que sí", inmediatamente ha recordado qué hizo él cuando se encontró ante una situación semejante: cuando dejó de disponer de mayoría suficiente para aprobar las cuentas, convocó elecciones.
Los Presupuestos se han convertido así en el principal argumento de ambos expresidentes para cuestionar la continuidad política de Sánchez. Rajoy ha ironizado incluso con el tiempo transcurrido desde las últimas cuentas aprobadas por el Ejecutivo: "ChatGPT no existía cuando se aprobaron los últimos presupuestos". El popular ha defendido que un Gobierno necesita no solo alcanzar la investidura, sino disponer de un programa, apoyos parlamentarios y capacidad para aprobar las cuentas públicas.
González ha ido más allá al enlazar la situación interna española con las críticas que algunos dirigentes europeos dirigen contra Donald Trump y el deterioro del orden internacional. El antiguo líder socialista ha defendido que, para reclamar a otros países respeto a las normas, primero hay que garantizarlo dentro de las propias fronteras. "Para exigir a otros, para exigir respeto internacional hay que respetar el derecho interno", ha dicho, antes de señalar la ausencia de nuevos Presupuestos.
Vivienda: menos decretos y más pacto entre administraciones
Rajoy y González también han coincidido al abordar precisamente el asunto que ha provocado el último revés parlamentario del Gobierno: la vivienda. Frente a las medidas impulsadas por PSOE y Sumar, ambos han defendido la necesidad de alcanzar un gran acuerdo en el que participen las distintas administraciones.
González ha advertido de que las proclamas "populistas" no resolverán un problema que afecta transversalmente a España y ha reclamado coordinación. Rajoy, que se ha declarado "un incondicional del bipartidismo", ha considerado que la vivienda representa el ejemplo clásico de una materia que debería abordarse mediante un pacto de Estado entre los grandes partidos.
El expresidente socialista ha puesto incluso como ejemplo algunas políticas desarrolladas por el PP de Juanma Moreno en Andalucía y ha reivindicado la participación de las comunidades autónomas. González ha querido ampliar todavía más ese planteamiento: "Y yo metía a los ayuntamientos, que igual tienen algo que decir". Por lo tanto, la conversación entre ambos expresidentes ha terminado mostrando bastantes más coincidencias de las que hacía prever el título de la mesa, "Dos miradas sobre España".