Comienza el desalojo del Trampolín: la Policía mueve a los inmigrantes de la playa de Ceuta
Más de 350 agentes participan en la primera fase del operativo en Ceuta, con BMR, VAMTAC y drones. Los migrantes son trasladados al CATE para su identificación o retorno voluntario a Marruecos.

La Policía Nacional interviene en los asentamientos de la playa de El Trampolín, a 28 de septiembre de 2026
La Policía Nacional ha entrado este domingo en El Trampolín con uno de los mayores despliegues realizados desde que estalló la crisis migratoria de Ceuta. El Faro de Ceuta informa de la puesta en marcha de la denominada Operación Trampolín, destinada a levantar por fases el enorme asentamiento levantado junto a la playa y trasladar a sus ocupantes para su identificación.
El operativo comenzó poco después de las ocho de la mañana, aunque los agentes habían sido activados una hora antes. Más de 350 policías, incluidos grupos de la UIP desplazados desde distintos puntos de España, se repartieron por el arenal mientras se cerraban los accesos. El dispositivo incluye más de una treintena de furgones, dos blindados BMR, un VAMTAC y vigilancia mediante drones, además del apoyo del Servicio Marítimo de la Guardia Civil y de la Policía Local.
Los agentes fueron despertando a quienes permanecían en las tiendas y chozas y los concentraron por grupos cerca de la desaladora. Desde allí comenzaron los traslados en autobús hacia el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) del Tarajal. El objetivo es realizar el triaje y la filiación de quienes accedan al procedimiento. Como ocurrió días atrás en Benítez, también existe la posibilidad de dirigirse voluntariamente a la frontera para regresar a Marruecos.
La magnitud del problema impide, sin embargo, acabar este domingo con todo el asentamiento. La Jefatura Superior cifra en más de 3.500 las personas que permanecían en El Trampolín y fuentes policiales advierten de que no existen suficientes plazas de acogida para trasladarlas a todas de una vez. De ahí que Interior plantee la actuación como una primera fase.
El lugar se había convertido durante los últimos dos meses en uno de los símbolos más visibles de la crisis abierta tras las entradas masivas desde Marruecos de los días 30 y 31 de julio. El Gobierno calculaba a mediados de septiembre que todavía permanecían entre 9.000 y 10.000 migrantes en Ceuta. Desde entonces ha habilitado nuevos espacios, ha acelerado las filiaciones y ha desarrollado sucesivos desalojos.
El Trampolín, de hecho, ya había protagonizado un operativo el 20 de agosto. Entonces, unas 1.700 personas abandonaron la playa para ser trasladadas a recursos temporales, pero el asentamiento volvió a crecer y el caos creció en la ciudad. En las últimas semanas también se ha actuado en Benítez y en los alrededores de la desaladora, una infraestructura que las administraciones acordaron proteger mediante limpieza y vallado.