Tras la llamada del Gobierno, el PNV votará "sí" al primer decreto de vivienda en la Diputación Permanente
Los jeltzales respaldarán el primer decreto y rechazarán el segundo, dejando a Sánchez una mayoría mínima de 35 votos frente a 34 en la Diputación Permanente.

El presidente del PNV, Aitor Esteban, durante la celebración del 'Alderdi Eguna', a 27 de septiembre de 2026, en Foronda, Álava, País Vasco.
El PNV volverá a ser decisivo para que Pedro Sánchez pueda sacar adelante una de sus medidas en materia de vivienda. La formación nacionalista vasca ha confirmado que respaldará el primero de los dos decretos aprobados nuevamente por el Gobierno, mientras mantendrá su rechazo al segundo texto, que contempla la prórroga de determinadas medidas sobre los contratos de alquiler.
La decisión llega después de que la dirección jeltzale analizara el nuevo escenario abierto tras la disolución de las Cortes y la decisión del Consejo de Ministros de volver a aprobar los dos decretos que ya habían pasado por el Congreso. La portavoz del PNV en la Cámara Baja, Maribel Vaquero, ha anunciado este martes desde Sabin Etxea que su partido repetirá el mismo sentido de voto que mantuvo la semana pasada: apoyo al primer decreto y rechazo al segundo.
La diferencia es que ahora el tablero parlamentario ha cambiado por completo. Con el Congreso disuelto por la convocatoria electoral, la convalidación de los decretos recaerá en la Diputación Permanente, un órgano de 69 diputados en el que el reparto de fuerzas convierte cada voto en determinante. Si los grupos mantienen las posiciones anunciadas, PSOE, Sumar, ERC, EH Bildu, PNV y Podemos reunirán 35 votos frente a los 34 que sumarían PP, Vox y Junts. Esa diferencia mínima de un solo diputado coloca al PNV en una posición decisiva para que el primer decreto pueda salir adelante.
Los nacionalistas vascos habían dejado inicialmente su postura abierta después de que el Gobierno decidiera recuperar los textos. La formación aseguró que estudiaría tanto la "letra pequeña" de las medidas como la forma elegida por el Ejecutivo para volver a llevarlas a votación. El propio PNV confirmó además que había recibido una llamada del Gobierno antes de adoptar su decisión definitiva.
Vaquero ha justificado el respaldo al primer decreto por "coherencia" y "responsabilidad" y ha insistido en que la posición del partido pretende conjugar la protección de las personas vulnerables con la defensa de los pequeños propietarios. Ese primer texto incluye medidas relacionadas con los desahucios y con la protección de determinados colectivos en situación de vulnerabilidad, por lo que contará con el voto favorable de los jeltzales.
Distinta será la posición respecto al segundo decreto. El PNV volverá a votar en contra del texto que prorroga determinadas medidas sobre los alquileres y rechaza especialmente que algunas de esas extensiones puedan mantenerse de forma indefinida. La formación vasca considera que ese planteamiento puede perjudicar a los pequeños propietarios y mantendrá, por tanto, el mismo rechazo que ya expresó en la anterior votación.
La decisión también llega en pleno contexto electoral, con los partidos ya mirando a los comicios del 29 de noviembre. Dentro del PNV había debate sobre la conveniencia de mantener exactamente el mismo criterio de la semana pasada o endurecer su postura ante la nueva tramitación de los decretos. Un rechazo a ambos textos habría situado a los nacionalistas vascos votando junto a PP, Vox y Junts, mientras EH Bildu quedaba dentro del bloque favorable al primero de los decretos.
Finalmente, la dirección jeltzale ha optado por mantener una posición diferenciada: sí al primer decreto y no al segundo. Esa decisión permite al Gobierno contar, por ahora, con una mayoría mínima de 35 votos frente a 34 en la Diputación Permanente para sacar adelante el primero de los textos, mientras el segundo seguirá sin reunir los apoyos necesarios.
La nueva aritmética parlamentaria deja así al PNV como una de las formaciones con capacidad para inclinar la balanza en esta fase final de la legislatura, ya con las Cortes disueltas y la Diputación Permanente convertida en el escenario clave para decidir el futuro de los decretos pendientes.